Detergente para lavavajillas

Tener un lavavajillas es un lujo que no sólo te ahorra tiempo y trabajo sino que también te ayuda a ahorrar agua. Pero todo esto puede ser mucho mejor si además usas un detergente que no tenga tóxicos o contamine el agua y el mar y venga libre de empaque.

Esta receta de lavavajillas la saqué de la página de 1million women, (una de mis organizaciones favoritas, que busca unir mujeres para luchar contra el cambio climático y promover la vida sustentable). Para esta receta hay que preparar “Washing Soda” que es simplemente bicarbonato de sodio “horneado” que se transforma en carbonato de sodio.

Esta receta la adapté a los ingredientes que tenía en mi casa y me ha funcionado perfecto!

Ingredientes:

  • 1 taza de bicarbonato de sodio.
  • 2 tazas de “Washing Soda” o carbonato de sodio.
  • 1/2 taza de jugo de limon.
  • 1/2 taza de sal (normal de mesa).
  • 1 cucharada de mi jabón líquido sin plástico.
  • 1/2 taza de vinagre blanco.
  • 20 gotas de aceite esencial (yo uso el de limón que ocupé para mi desodorante).

Preparación:

  1. Para hacer “Washing Soda” o carbonato de sodio, precalienta el horno a 200 grados, y en una fuente para horno esparce 2 tazas de bicarbonato de sodio y hornéalo por media hora, moviendo la fuente de vez en cuando para que se “cocine” parejo. Cuando el bicarbonato esté opaco y de consistencia más “fina” y sin grumos estará listo. Yo lo comparo con el bicarbonato sin hornear y cuando se ven de distinto color y consistencia es que ya está hecho. Déjalo enfriar.
  2. En un bowl, mezcla el bicarbonato con “washing Soda” y la sal. De a poco empieza a agregar el vinagre, el jugo de limón (de a poco porque reaccionan efervescentemente!) y el jabón. Cuesta un poco mezclar pero hay que tratar de romper todos los grumos. Yo uso una cuchara de palo para moler los pedazos más grandes.
  3. Agrega las gotas de esencia a la mezcla y déjalo secar durante 24 horas. Para secarlo puedes usar los moldes para hacer hielo, y así te quedarán porcionados.

 

Algunas consideraciones:

  • El bicarbonato de sodio lo puedes comprar a granel en La Nacional Granel Selecto.
  • Cuidado con respirar “Washing Soda” o carbonato de sodio! Este paso se hace con cuidado y lejos de los niños.
  • La receta original es con ácido cítrico que nunca he usado porque el limón me funciona perfecto, pero si prefieres usar el ácido cítrico revisa el link de 1 million women para ver las proporciones.
  • No pongas más de una cucharada de jabón líquido, hay que mantener las proporciones para no dañar tu lavavajillas.
  • Lo puedes dejar secar en el bowl y molerlo con la cuchara de palo cuando esté seco. Yo al principio lo hacía en los moldes para hielo pero es más fácil ponerlo en el lavavajillas cuando está molido. Lo pongo con una cuchara y uso la misma cantidad que usaba antes para el detergente normal.
  • El abrillantador lo reemplacé simplemente por vinagre blanco (tal como Bea Johnson lo explica en su libro). Para esto, re utilicé una botella antigua de líquido abrillantador, porque es más fácil para ponerlo en la lavadora. Sólo llena el compartimiento para abrillantador con el vinagre y las copas y vasos de cristal o vidrio quedarán perfectas! De verdad que se nota la diferencia y el vinagre no deja NADA de olor, además de ser infinitamente más barato!

Mucha suerte con el cambio y me cuentas si te resultó esta receta!

Jabón líquido sin plástico!

Para mí el jabón líquido siempre me ha parecido mucho más práctico que el jabón en barra, porque es más fácil de transportar y porque no ensucia tanto como el de barra cuando lo dejas en la ducha o en el lavamanos. También creo que para los que tienen niños es mucho más fácil de usar.

Es muy difícil encontrar jabón líquido a granel y que además no venga con los ingredientes tóxicos que queremos evitar, por lo que me motivé a hacer la receta que Bea Johnson propone en su libro. Esta receta sólo la he hecho una vez, porque es tan cundidora que me ha durado meses y no he necesitado hacerla de nuevo. De hecho lo he usado por casi más de 5 meses y todavía me queda la mitad y todo esto me costó sólo $500 (AUD$1)

Además de durar un montón y ser suuuper barato, es increíblemente fácil de hacer. Este jabón lo uso también para hacer mi propio detergente para mi máquina lavavajillas (que ya publicaré la receta más adelante). Qué mejor? …hay algo mejor: es libre de aceite de palma, cuya producción es responsable de la deforestación de miles de hectáreas de bosque tropical contribuyendo al calentamiento global y responsable también de la destrucción del hábitat de miles de animales en peligro de extinción.

Si aún no estás al tanto de los impactos asociados al consumo de aceite de palma, te ruego que investigues porque las consecuencias de su cultivo y consumo son realmente dramáticos. Una primera aproximación puede ser en la página de Econsciente o el documental de Leonardo DiCaprio “Before the flood” (o “Antes que sea tarde”).

Volviendo al jabón, esta es la receta:

Ingredientes:

  • Jabón en barra libre de plástico,  libre de aceite de palma y libre de ingredientes tóxicos.
  • Agua de la llave.
  • Envase re utilizable para jabón líquido.

Preparación:

1.- Luego de elegir sabia y conscientemente tu jabón, ráyalo completo usando el rallador de cocina.

2.- Déjalo remojando en agua tibia durante la noche: según la receta de Bea Johnson, ella usa 4 litros de agua por  1 1/2 taza de jabón rayado (les dije que era cundidor), pero la verdad es que yo ocupé 1 litro de agua para remojar y fui probando el resto en en el paso siguiente.

3. Usando la licuadora de la mini pimer (o una licuadora cualquiera), procesa la mezcla hasta que tenga la consistencia que más te guste. Si te gusta más aguado ponle más agua, no pasa nada.

4. Llena tu envase de jabón y guarda el resto para rellenar.

 

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simple no?

Ventajas de este jabón:

  • Es libre de plástico, de tóxicos y de aceite de palma.
  • Puede tener el olor y la consistencia que quieras.
  • Es demasiadooooo barato.
  • Dura demasiadooooo.
  • Es demasiadoooo fácil de hacer.
  • Sirve para otras recetas que ya publicaré.

 

Mucha suerte con el cambio!!

Alternativas con sentido.

Buscando el nombre para este post, me di cuenta de las razones que tuve para elegir este estilo de vida. Entre muchas, la más importante es que la cultura de lo desechable simplemente no me hace sentido. El plástico – además de sus componentes tóxicos- es uno de los materiales más resistentes que existen, y en general está diseñado para terminar en la basura después de un solo uso. Esto te hace sentido? A mí no.

Vivir basura cero implica abrir tu mente a nuevas opciones de consumo. Si un producto no satisface mis requerimientos como consumidora, entonces busco uno mejor. Para mí el cuidado del planeta y de mi salud es prioridad, y ello me llevó a buscar nuevas alternativas y soluciones.

El reemplazo de productos tradicionales que nos ofrecen los supermercados normalmente no es tarea fácil y el cambio a basura cero requiere un poco de investigación para encontrar nuevas alternativas que permitan reducir o derechamente eliminar residuos plásticos e ingredientes tóxicos.

Ya mencioné en el segundo post algunos básicos que pueden reemplazarse fácilmente por productos reutilizables y que te ayudarán de manera práctica, eficiente y eficaz a reducir una buena parte de tu basura. Pero, ¿Qué pasa cuando lo que queremos reemplazar no es tan básico? Para esto, te recomiendo revisar tu lista de supermercado y empezar a buscar nuevas opciones. No se trata de reemplazar todo “de una” porque es imposible y – como dije- este paso requiere investigar y probar nuevos productos.

Yo comencé por lo que usualmente compro y luego, de a poco, fui reemplazando algunas de las cosas que repongo menos seguido. Una vez que reemplacé mis compras normales, empecé a anotar en el calendario todas las veces que vaciaba mi basurero y el resultado fue increíble. Pasé de sacar la basura una o dos veces por semana a sacarla casi una vez al mes. Te aseguro que cuando veas los resultados no habrá vuelta atrás y cada vez que decidas botar algo al basurero lo pensarás dos o tres veces.

Buscando alternativas:

En el post pasado mencioné que, por ahora, sólo me referiré a la cocina, y el baño lo dejaré para más adelante. Acá te dejo algunos consejos y alternativas de productos más amigables con el medio ambiente que en su mayoría permiten prescindir de envases y empaques, son más sanos, ayudan a productores locales y emprendedores y TODOS EXISTEN EN CHILE!

1.- Compra a granel:

• Para las compras a granel te recomiendo juntar un buen montón de bolsas reutilizables y Version 3frascos para guardar. Yo intenté hacer bolsitas reutilizables con unas fundas de almohada que estaban viejas, pero mi nulo talento para la costura me obligó a comprar un pack de bolsitas de algodón de diferentes portes.

Bolsas y bolsitas reutilizables puedes encontrar en:

Ecobags Chile, tiene distintas opciones de packs de bolsas para supermercado, super resistentes y muy fáciles de transportar, ya que se enrollan sin ocupar mucho espacio. Puedes dejarlas en tu auto y usarlas cuando vayas a comprar. Su diseñadora es de Quillota y me respondió todas mis dudas sin problemas!

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Green Dharma, encontrarás bolsas de malla de algodón orgánico, especiales para frutas y verduras. Estas son las yo más uso.

Mantita Primavera, tiene bolsitas de algodón perfectas para comprar a granel. Son  parecidas a las que me compré acá en Australia y yo las uso para comprar legumbres, arroz, granos y semillas. Además tiene filtros reutilizables para hacer leches vegetales.

Mucha gente prefiere seguir usando bolsas plásticas para botar la basura, pero ya te mostraré en el siguiente post que esto ya no será necesario una vez que logras organizar la basura.

En el caso de los frascos, yo reutilizo los de vidrio y además compré una buena cantidad en una tienda de decoración, ya que vienen con un sistema de cerrado mucho más hermético (son los de la foto de la portada del Blog).

Además de reducir mi consumo de plástico, este sistema me ha ayudado a terminar con una plaga de polillas que tenía en mi despensa (que también la tenía cuando vivía en Chile) y que muchas veces me obligó a a botar cantidades de comida infestada por los gusanos.

•Productos que se venden a granel:

Frutas y verduras: en mi lista de supermercado, las frutas y verduras ocupan el lugar número UNO. Como dije, la mayoría de las cosas que como las preparo yo desde cero y con ello me evito comprar cosas que contengan ingredientes que apenas puedo pronunciar. La mayoría de los supermercados vende frutas y verduras a granel. Acá volveré a los tips que les di en los post pasados, recalcando los siguientes:

Compra en ferias y mercados. Los productos son mucho mejores, la diferencia se nota. Es importante saber de dónde viene tu comida y te aseguras que no ha estado en frigoríficos por largo tiempo y no han perdido los nutrientes. IMG_4749.jpg
Lleva siempre tu propia bolsa reutilizable. Pesa los productos sin la bolsa, y pega el sticker con el precio al final sobre la tela de la bolsa.
➢ Si no tienes la bolsa, pesa los productos y pega el sticker en sólo uno de ellos.
➢ Si el supermercado te pone problemas, guarda las bolsas plásticas del mismo supermercado y reutilízalas la próxima vez.

Legumbres, arroz y granos: también hay opciones a granel, como en La Vega, las ferias o mercados, y hasta algunos supermercados venden legumbres a granel (lo vi en Tottus del Parque Arauco). También he visto algunas tiendas en internet que te recomiendo visitar como “La Cosecha Justa” y el “Emporio La Granel”. Ambos hacen envíos a domicilio!

Quesos, pollos, carnes , fiambres y pescados: los mercados y supermercados venden estos productos a granel y si llevas tu propio envase -en general- no ponen ningún problema en poner ahí lo que necesitas y pegar el precio en la tapa del envase. Recuerda que muchas veces las bandejas que usan supermercados son de plumavit, hecha de poliestireno, material tóxico cancerígeno.

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2. Reemplaza servilletas de papel por servilletas de género:

Este paso es realmente fácil. Al principio es raro, pero te acostumbrarás rápido. Te recomiendo comprar servilletas con diseños o colores que disimulen las manchas, además hay argollas de colores que se usan para distinguir la servilleta de cada uno en la casa. También, como dije al principio, reemplacé la toalla nova por la tela de una funda de almohada vieja, de la que saqué varios pedazos que simplemente meto a la lavadora y vuelvo a usar. También puedes usar toallas viejas, que funcionan mucho mejor.

3. Deshazte del plástico para envolver:

Más conocido como “alusa plast”, en mi cocina fue reemplazado por unos prácticos pañitos de algodón cubiertos por cera de abeja (que acá en Australia son muy populares) y en Chile las encuentras en Bumi Lifestyle, y se pueden encargar por email, Facebook o Instagram. Otra alternativa es guardar los restos de comida y otros en envases con tapa e intenta evitar que el plástico esté en contacto con tu comida. (Yo guardo los restos en frascos o tapper de vidrio con tapa).

4. No más esponjas:

Las esponjas son lo peor, no duran nada y se desarman en pequeños pedacitos de plástico que se van por el lava platos y probablemente llegarán al mar. Yo reemplacé mi IMG_5094.jpgesponja para lavar platos por este cepillo de fibra de coco que compré hace ya casi 5 meses y está como nuevo. La parte de fibra es compostable y el mango es reutilizable. Este cepillo de coco lo encuentras en la tienda miobio. Otras opciones, para la loza, son las esponjas vegetales que puedes encontrar, por ejemplo, en Lufas Chile, que también son compostables.

5. Usa lava lozas, detergentes y limpiadores biodegradables:

Los ingredientes tóxicos de productos de limpieza también son residuos y contaminan el aire, el suelo y el agua. Evita que estos residuos lleguen al mar y que afecten además la salud de las personas y ecosistemas. Si no te llama la atención hacer tu propio detergente, te recomiendo revisa la marca chilena Free met, creada por dos mujeres chilenas y que ofrecen distintos tipos de detergentes sin ingredientes tóxicos, no testeados en animales y que además están disponibles en regiones. También encuentras un detergente muy versátil llamado Saponina de Quinoa, que lo descubrí en la tienda online “Compostera” y sirve para la loza, la ropa y el piso.

Yo hice mi propio limpiador multiuso a base de bicarbonato de sodio y vinagre que todavía estoy probando y ajustando las medidas así que cuando esté segura de los resultados les entrego la receta.

Estos son sólo algunos ejemplos de productos que puedes reemplazar en tu cocina. Las opciones son infinitas sólo es cosa de averiguar un poco. Las cosas que mencioné pueden parecer más caras que las convencionales pero te durarán mucho más, lo que a la larga será mucho mejor para tu bolsillo y definitivamente más amigable con el medio ambiente y tu salud. Además son todos productos hecho en Chile, lo que reduce tu huella de carbono y ayuda a nuevos emprendedores.