Jabón líquido sin plástico!

Para mí el jabón líquido siempre me ha parecido mucho más práctico que el jabón en barra, porque es más fácil de transportar y porque no ensucia tanto como el de barra cuando lo dejas en la ducha o en el lavamanos. También creo que para los que tienen niños es mucho más fácil de usar.

Es muy difícil encontrar jabón líquido a granel y que además no venga con los ingredientes tóxicos que queremos evitar, por lo que me motivé a hacer la receta que Bea Johnson propone en su libro. Esta receta sólo la he hecho una vez, porque es tan cundidora que me ha durado meses y no he necesitado hacerla de nuevo. De hecho lo he usado por casi más de 5 meses y todavía me queda la mitad y todo esto me costó sólo $500 (AUD$1)

Además de durar un montón y ser suuuper barato, es increíblemente fácil de hacer. Este jabón lo uso también para hacer mi propio detergente para mi máquina lavavajillas (que ya publicaré la receta más adelante). Qué mejor? …hay algo mejor: es libre de aceite de palma, cuya producción es responsable de la deforestación de miles de hectáreas de bosque tropical contribuyendo al calentamiento global y responsable también de la destrucción del hábitat de miles de animales en peligro de extinción.

Si aún no estás al tanto de los impactos asociados al consumo de aceite de palma, te ruego que investigues porque las consecuencias de su cultivo y consumo son realmente dramáticos. Una primera aproximación puede ser en la página de Econsciente o el documental de Leonardo DiCaprio “Before the flood” (o “Antes que sea tarde”).

Volviendo al jabón, esta es la receta:

Ingredientes:

  • Jabón en barra libre de plástico,  libre de aceite de palma y libre de ingredientes tóxicos.
  • Agua de la llave.
  • Envase re utilizable para jabón líquido.

Preparación:

1.- Luego de elegir sabia y conscientemente tu jabón, ráyalo completo usando el rallador de cocina.

2.- Déjalo remojando en agua tibia durante la noche: según la receta de Bea Johnson, ella usa 4 litros de agua por  1 1/2 taza de jabón rayado (les dije que era cundidor), pero la verdad es que yo ocupé 1 litro de agua para remojar y fui probando el resto en en el paso siguiente.

3. Usando la licuadora de la mini pimer (o una licuadora cualquiera), procesa la mezcla hasta que tenga la consistencia que más te guste. Si te gusta más aguado ponle más agua, no pasa nada.

4. Llena tu envase de jabón y guarda el resto para rellenar.

 

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simple no?

Ventajas de este jabón:

  • Es libre de plástico, de tóxicos y de aceite de palma.
  • Puede tener el olor y la consistencia que quieras.
  • Es demasiadooooo barato.
  • Dura demasiadooooo.
  • Es demasiadoooo fácil de hacer.
  • Sirve para otras recetas que ya publicaré.

 

Mucha suerte con el cambio!!

Reciclaje: Primer y último paso a una vida “cero residuos”.

En mi casa no tengo basurero. La verdad es que no lo necesito, porque la gran mayoría de mis residuos vuelven a utilizarse: los residuos orgánicos los hago compost, y los no orgánicos los reciclo.

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Mi “basura” de una semana (que todavía creo que es demasiado)

Como es evidente, el paso más importante a eliminar la basura es el rechazo a lo desechable desde un principio. Pero muchas veces necesitamos productos que no encontramos a granel y nos vemos obligados comprarlos con envase.

Como consumidora, que el envase sea reciclable es uno de los requisitos fundamentales a la hora de elegir un producto, pero al mismo tiempo, la “reciclabilidad” no es una excusa para comprar algo que no necesito o que puede haber conseguido a granel.

Siempre prefiero REDUCIR.

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Cuando prefieres reciclar antes que reducir.

Si no puedes rechazar, reducir, reutilizar  o compostar, la opción que queda es el RECICLAJE. Por esto el reciclaje es el último paso! Recuerda que reciclar también necesita de recursos como el agua y la energía.

¿Botarías algo a la basura que puede usarse infinitas veces más?

En Chile casi la mayoría de los materiales pueden reciclarse -algunos más fácilmente que otros- pero en general siempre se puede hacer algo y cada material puede reutilizarse más que un par de veces y algunos hasta indefinidamente. Entonces me pregunto: ¿si algo puedo usarlo infinitas veces más, lo botaría a la basura? Obviamente que NO!

Sólo para tener una idea, éstas son las cantidades de veces que algunos materiales se pueden volver a utilizar:

  • Plástico: (tipo PET, esto es, el de las botellas de bebidas) se puede reutilizar hasta 6 veces.
  • Vidrio: es un material que puede reciclarse INFINITAMENTE y nunca pierde su calidad.
  • Metal: (Cobre, plomo, aluminio) INDEFINIDO.
  • Papel y cartón: hasta 6 veces.

A través del RECICLAJE, todos estos materiales pueden volver a generar materia prima para producir nuevamente los mismos productos o uno distinto (lo que se conoce como “Economía Circular”), lo que nos hace ahorrar los recursos naturales que estamos “pidiendo prestados” a las nuevas generaciones. Entonces, ¿por qué seguimos tirando estos valiosos recursos a la basura?

En Chile se generan 17 millones de toneladas de residuos al año y sólo un 10% de esos residuos se recicla.

El año 2016, el Ministerio del Medio ambiente realizó la Segunda Encuesta Nacional de Medio Ambiente, según la cual el 64% de los chilenos dice reciclar; un 41% declara que no recicla porque no hay donde reciclar, y un 13% no recicla sólo por comodidad.

Si la vida sin residuos se te hace muy difícil, entonces reciclar será un pequeño paso para acercarte al objetivo, por esto el reciclaje es también el “primer paso”.

Contra la comodidad no puedo hacer nada, pero sí puedo ayudarte a buscar alternativas que harán tu reciclaje más fácil:

Dónde reciclar:

Es importante averiguar dónde reciclar, ya que de ello dependerá el tipo de materiales que puedas disponer para reciclaje. No todos los puntos limpios o empresas/ servicios de reciclaje reciben los mismos materiales.

En la página web de Triciclos, puedes encontrar un mapa con la ubicación de los puntos limpios. Esta es una muy buena opción para la gente que vive en regiones.

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Foto del Blog Recycling Worldwide

Otra opción es revisar la página de la ONG Dónde Reciclo, que tiene buscadores de puntos limpios por material que quieras reciclar. Además puedes cargar información de otros puntos limpios que no estén en el mapa. Esta página funciona muy bien en Santiago, pero podría cargarse más información para regiones.

En general, las municipalidades ofrecen algunas opciones de reciclaje, también los centros comerciales, colegios y otras entidades, y las comunidades se están organizando para habilitar más puntos limpios. Por ejemplo, la Municipalidad de Providencia y de Santiago ofrecen un mapas georeferenciados de los puntos limpios disponibles. Para otras comunas, puedes revisar plataformaurbana.cl 

En el caso de la basura electrónica o e-waste, puedes encontrar los puntos de reciclaje en la página de Chile Recicla, los que también funcionan con mapas para Santiago y regiones.

Reciclaje a domicilio:

En Santiago, algunas empresas como TriciclaHope y Triciclos realizan retiros a domicilio, ofreciendo distintos planes dependiendo de la cantidad de residuos que genere cada casa.

Otra excelente opción es Reciclapp, que conecta recicladores base (conocidos popularmente como “cartoneros”) con familias que tengan materiales para reciclar, generando además, mejores oportunidades de trabajo para estos importantes agentes en la tarea del reciclaje.

Otra novedosa aplicación es Bicicla, que te permite llamar a un “biciclador”, que lleva tus residuos a los puntos limpios más cercanos, sin generar huella de carbono. Bicicla funciona en Puerto Montt, Frutillar, Las Condes, Vitacura y Puerto Varas.

Algunas municipalidades ofrecen planes de retiro de materiales reciclables a domicilio, como la de Vitacura y Providencia.

También, la empresa Rembre, implementa sistemas de recolección de materiales de reciclaje para oficinas, colegios, instituciones públicas y privadas.

Qué y Cómo reciclar:

Como ya se dijo más arriba, cada Punto Limpio o lugar de reciclaje recibe distintos materiales. Las empresas que reciclan tienen guías de reciclaje en sus páginas web donde explican los materiales que reciben y cómo estos deben estar limpios y en algunos casos aplastados.

En el caso del plástico, busca siempre el numero dentro del triángulo formado por flechas (♺), el que te indicará el tipo de plástico de que se trata:

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Foto Blog Verde
  • Hay casos en que el mismo envase tiene dos tipos de plástico distinto: por ejemplo las botellas de agua son PET (1) y las tapas son PP (5).
  • En otros casos, como la pasta de dientes, el tubo no puede reciclarse, pero la tapa sí. De verdad que no cuesta nada separarlos y reciclar la tapa:
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La tapa es PP (5)

Si no estás seguro/a de si el envase es reciclable, busca el numerito y revisa las guías de reciclaje de tu punto limpio para ver si los reciben. Yo he encontrado el numerito en cosas que jamás pensé que se podían reciclar, como el envase de mis lentes de contacto.

Ojo con algunos materiales y envases que no pueden reciclarse:

  • El cristal no puede reciclarse junto con el vidrio!, son materiales diferentes que se funden a distinta temperatura. Son de cristal algunos vasos y copas (generalmente es más delgado que el vidrio). Asegúrate que tu punto limpio los reciba.
  • Los envases de yogurt no pueden reciclarse, ya que las etiquetas tienen un pegamento que impide que se puedan reciclar. Esto generó la campaña “A dónde va mi envase” que busca mover a las empresas productoras de yogurt a buscar mejores alternativas de embalaje.
  • Las botellas plásticas de aceite no se pueden reciclar. Siempre prefiere las de vidrio, ya que el plástico absorbe el aceite, el que se libera al agua usada durante el proceso de reciclaje, contaminando todo el material reciclado.
  • Los vasos para café están forrados con una lámina de plástico que no puede separarse del papel por lo que no se pueden reciclar. Por eso lleva siempre tu vaso reutilizable, ya hay cafeterías como Starbucks que venden sus propios vasos reutilizables, por lo que sería muy inconsecuente que no te dejen usar el tuyo!
  • Los remedios o medicamentos caducados: estos califican como residuos peligrosos y deben disponerse de manera apropiada. Los medicamentos vencidos pueden contaminar el agua potable, alterar ecosistemas y generar resistencia a algunos microorganismos (entre otros efectos). Asegúrate que tu punto limpio los reciba y si tienes dudas pregunta en tu farmacia. La farmacia Salcobrand tiene “Puntos Celestes” donde reciben medicamentos y envases vacíos de inhaladores.

Con estos simples pasos evitamos que millones de toneladas de recursos – que sirven como materias primas – terminen enterradas en la tierra o en algún lugar en el mar y dejamos de echar mano a los recursos de las próximas generaciones.

 

 

 

Residuos orgánicos: qué hago con ellos ?

Si efectivamente miraste tu basurero, te habrás dado cuenta de que la mayoría de tus residuos son orgánicos, provenientes de productos vegetales y animales. La mayoría se generan en la cocina y en Chile, forman casi el 50% de los residuos domiciliarios, que se van a la basura.

Sabes qué pasa cuando tiras tu basura orgánica al basurero?

  • Va a llegar al relleno sanitario, vertedero o basural. Cuando son dispuestos en vertederos, se pudren por la falta de oxígeno, generando gas metano. El metano tiene un potencial 21 veces mayor que la del dióxido de carbono (CO2) para atrapar el calor en la atmósfera, por lo que contribuye 21 veces más al calentamiento global. Esto ubica a los vertederos dentro de las 3 principales fuentes de generación de gas metano en el mundo, junto con la agricultura y la minería del carbón.
  • Contaminación el agua y del suelo producto de la generación y/o filtración de percolados (residuo líquido producto de la descomposición y compactación de la basura). En los rellenos sanitarios, los percolados son tratados para luego ser descargados a los cursos de agua (ríos, lagos, mar). Estos líquidos pueden filtrarse y contaminar el suelo y las napas subterráneas.
  • Generan un gran volumen de basura, lo hace que se ocupe mayor espacio en rellenos sanitarios, vertederos y basurales, aumentando el costo para las municipalidad al disponer de ellos.
  • Se pierde un gran fertilizante natural llamado compost.

Sí, así de contaminante es tirar tus restos orgánicos a la basura!

Compostaje: perfección de principio a fin.

Hablo de residuos orgánicos y no de basura orgánica porque para mí la basura no existe. Casi no genero basura y siempre encuentro una forma de darle una nueva vida a las cosas que pudieron terminar en el vertedero. En el caso de los restos orgánicos, esa nueva vida se llama compost.

El compost es un fertilizante natural resultante de la descomposición de la materia orgánica a través de un proceso natural de fermentación. Este proceso se llama compostaje (con la ayuda del oxígeno) o vermicompostaje (por medio de lombrices), y la gracia del compost es que es capaz de reemplazar los pesticidas y químicos en el cultivo de alimentos (revisa la lista de los alimentos más contaminados), ayudando además a mejorar la calidad del suelo – que constituye un recurso natural al igual que el agua y el aire, y al que en general no le prestamos mucha atención-.

Para mí, el compostaje es el ejemplo perfecto de consumo circular!

Opciones reales de compostaje en Chile:

Reconozco que en Sydney la municipalidad me hace la vida más fácil ya que tengo un basurero diferenciado para residuos orgánicos, los que son operados por una empresa que hace compostaje a gran escala, la que luego usa el compost para reforestación.
Éste fue un paso clave en mi transición a basura cero, porque una vez que separé mi basura orgánica, mi basurero prácticamente se vació y además puede eliminar las bolsas plásticas para botar la basura (uso bolsas de papel de diario que puedes aprender a hacer aquí) ya que no tengo basura “húmeda”.

Pero Chile no está tan lejos del modelo Australiano y algunas municipalidades ya están implementando este sistema, como la Municipalidad de Futaleufú, que desde octubre del año 2016, cuenta con un programa de recolección diferenciada de residuos. Este sistema es muy parecido al Australiano, y hasta aplica multas a quienes no separen su basura correctamente y hagan un uso distinto de los contenedores que les entrega la Municipalidad.

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Contenedores que entrga la Municipalidad de Futaleufú.

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Pero no todo se ve tan lejano! Las Municipalidades de Providencia, Puente Alto y La Reina, se encuentran en proceso de firmar un convenio para la recolección y tratamiento de residuos orgánicos a través del proyecto de Urbanátika: las “composteras inteligentes” que permiten hacer compost en tiempo récord y quienes se inscriban, podrán disponer sus residuos orgánicos en bolsas compostables (que se entregarán a los inscritos), los que serán retirados desde las casas por la Municipalidad y serán transformados en compost, el que se usará para reforestar (que tanta falta nos hace!). Se estima que el plan piloto comience a funcionar a fines de noviembre de 2017.

En todo caso, más vale averiguar en tu municipalidad cuáles son tus opciones para disponer material orgánico. Por ejemplo, haciendo este post descubrí que la Municipalidad de Providencia, desde el año 2014, ha implementado el programa Recicla Orgánico a través del cuál la gente se inscribe y te instalan una compostera en tu casa, te capacitan y le hacen seguimiento a tu compost (yo viví 4 años en Providencia y nunca me enteré).

Por otro lado, si eres motivado y quieres hacer tu propio compost, en la tienda Compostera encontrarás distintas opciones para casa y departamento.  Para hacer este post le escribí a Pamela, la dueña de la tienda, quien muy pacientemente me explicó todo el proceso de vermicompostaje y como ésta es la mejor opción si vives en departamento, ya que son las lombrices las que hacen todo el trabajo, y la compostera a penas necesita mantención. El compost lo puedes usar en maceteros o en el jardín y por último, si no te interesa el compost, lo puedes regalar a alguien que lo necesite.

Si te decides a armar tu propia compostera, el Ministerio del Medio Ambiente tiene un “Manual de la casa verde” en que explica paso a paso como hacerlo.

En mi experiencia, puedo dar fe que el compostajeFullSizeRender.jpg en departamento funciona!. En la cocina de mi oficina (que no tiene ventanas y es de 2 metros cuadrados) tenemos la compostera que se ve en la foto, que ocupa un espacio mínimo (hay 2 en la cocina para ir rotando cuando están llenas), en ella ponemos nuestros residuos orgánicos y sobre ellos una capa de una mezcla de fertilizante fermentado que acelera el proceso de descomposición –no tiene absolutamente nada de olor– y cuando está llena, una de las abogadas se lo lleva a su casa y lo entierra en su jardín. Este tipo de compostaje se llama Bokashi.También puedes buscar la opción de depositar tus residuos en huertos IMG_5346.JPGcomunitarios en tu barrio o comuna. Así lo hacía yo en Sydney antes de darme cuenta de que la municipalidad retiraba también mis residuos orgánicos. Para esto, congelaba mis residuos orgánicos (algunos de ellos todavía los congelo para hacer mi rico caldo de verduras) y una vez a la semana los llevaba a algún huerto urbano cercano. Una buena idea es instalar una compostera común en edificios que tengan jardines, para que todos los vecinos puedan compostar.

En Chile las comunidades, barrios y comunas ya se están organizando para compostar residuos orgánicos -como por ejemplo- el proyecto Compóstate! que busca enseñar a los vecinos a compostar y que se unan en la recolección de materia orgánica. Así, lo han hecho también los Valdivianos sin Basura, que trabajan en una cooperativa para manejar los residuos orgánicos e inorgánicos, haciendo además talleres de educación ambiental.

Como dije en post anteriores, la transición a basura cero necesariamente implica abrir tu mente a nuevas alternativas, y el compostaje es una de ellas. Si logras compostar correctamente, habrás avanzado la mitad del camino a la vida sin basura!

Analiza y Organiza

Una vez que me interioricé con las 5 R’s, empece a buscar alternativas para rechazar, reducir y reutilizar, yendo de lo más general a los detalles.

En una casa promedio, la mayoría de la basura se genera en la cocina y en el baño. Como vamos a ir por partes, el baño lo dejaré para más adelante y empezaré con la cocina.

Reducir la basura en la cocina no es difícil pero  necesitas primero saber qué consumes, cuánto consumes y por qué lo consumes. Muchas veces vamos al supermercado en modo “automático” y compramos cosas que no necesitamos, cosas que no son la opción más sana ni sustentable, y muchas veces no calculamos bien las cantidades, lo que nos lleva inevitablemente al horrible desperdicio de alimentos.

Para poder comprar de manera inteligente, sana, sustentable y en la proporción correcta, la clave está en analizar y organizar las compras. Debo confesar que soy extremadamente (y no estoy exagerando) desordenada y desorganizada, pero al menos ahora, con mi nuevo sistema, aprendí a organizarme con las compras y con esto ahorro tiempo, plata, basura y desperdicio de comida. Si yo lo logré, cualquiera lo puede lograr.

Aquí te dejo los mini pasos para llegar a esa organización que tanta tranquilidad ha traído a mi vida!

1.- Analiza tus compras:

Esto dependerá simplemente de los hábitos alimenticios de cada persona o familia, pero lo típico, es comprar productos que vienen en envases plásticos, botellas, cajas o latas.

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Es importante tener en cuenta que reducir tus residuos implica necesariamente llevar una vida más sana y dejar de lado productos procesados que inevitablemente utilizan envases, que tienen ingredientes tóxicos o desconocidos y que no son la alternativa más saludable ni sustentable. Personalmente nunca me han gustado los sabores artificiales, así que la mayoría de los productos los preparo yo en mi casa desde cero (como mi salsa de tomates en conserva), evitando ingredientes que no conozco y que  muchas veces a penas puedo pronunciar.

Cuando analices tus compras, calcula también las cantidades. Esto es algo que me costó  mucho lograr. Antes de planificar bien mis compras, mucha de mi comida terminaba pudriéndose en el refrigerador hasta llegar al basurero. Lo que comencé a hacer (y sigo haciendo hasta el día de hoy) es lo siguiente: al momento de comprar comida tengo una lista con 2 secciones: los alimentos que duran más ( o no perecibles), como arroz, tallarines, harina, azúcar, café etc. y los que no duran tanto, como: verduras, frutas, carnes, lácteos, huevos etc.

• Los que duran más los compro SOLAMENTE CUANDO SE ME ACABAN, así me ahorro espacio en mi despensa, me aseguro que no va a quedar ningún envase perdido por atrás que eventualmente va a vencer y terminar en la basura, evito el desperdicio de comida y me ahorro la plata de comprar uno nuevo reemplazando al que ya venció.

• En el caso de las fruta, verduras, lácteos y demases que no se conservan por tanto tiempo, comencé comprando menos cantidad pero más seguido, hasta que logré encontrar la proporción perfecta. Prefiero darme la lata de ir a comprar más veces que mirar con pena mi basurero con comida perdida.

Ambos productos los compro a  granel, evitando los envases y comprando la cantidad que realmente necesito.

Finalmente, hay que considerar que los residuos no son generados sólo a partir de envases, también los productos de limpieza y detergentes tienen ingredientes dañinos para nosotros – dejando restos en nuestra casa y en nuestras cosas- y para el medio ambiente – cuando los elementos tóxicos quedan  suspendidos en el aire o se van por la cañería hasta llegar al mar.

2.- Mira tu basurero: Como es lógico, tu basura dependerá de tus compras. Debes tratar de evitar que la mayor cantidad de residuos llegue finalmente al basurero.

Analiza qué parte de esa basura pudo ser evitada desde un principio, qué cosas se podrían re utilizar, separa lo que pueda reciclarse y si tienes opción de compostar anda dejando de lado los residuos orgánicos (una vez que separas los residuos orgánicos tu basura se reduce increíblemente y además no necesitarás más bolsas plásticas para botar el resto de tu basura, ya que las podrás reemplazar forrando tu basurero con papel de diario).

Mientras más sano es tu estilo de vida, mayor será tu basura orgánica (que demora menor tiempo en descomponerse) y menor será tu necesidad de comprar productos procesados cuyos envases terminarán – si tienes suerte- en la basura (recordemos que muchas veces llegan a micro basurales, vertederos ilegales, al mar, se vuelan, etc).

3.- Una vez con la idea de lo que consumes y los tipos de residuos que generas, busca alternativas al uso de plásticos y envases:

Para esto, voy a insistir en la compra a granel, ya mostraré que comprar a granel no es imposible y tiene muchos beneficios. Así evitarás el uso de envases y podrás reusar los que ya tengas, evitando además el desperdicio de alimentos. Por otra parte, si lo que realmente necesitas, no está disponible a granel, preocúpate de elegir envases reciclables y obviamente de reciclarlos.

Se trata de ser responsables con nuestro estilo de vida, por lo que debemos buscar alternativas más amigables con el medio ambiente, cambiar ciertos hábitos de consumo o ya – si no puedes con ninguna de las anteriores- entonces al menos asegúrate que la basura que no pudiste rechazar, reducir o re utilizar, se recicle y que no termine en el mar o en donde no debe.

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Foto sacada de Multipix.com

Salsa de tomate en conserva

Sabes cuáles son los ingredientes de la salsa de tomates que compras en el supermercado? Nunca son sólo tomates, siempre tienen colorantes, preservares u otros.  Así que para evitar ingredientes que no sé lo que son y  envases que no se pueden reciclar o reutilizar, decidí hacer mi propia salsa de tomates.

En mi verdulería hay una sección de frutas y verduras que venden más baratas porque son “feas” o porque están a punto de morir. Ahí compro mis tomates, mucho más baratos y con sabor real a tomate (no ese blanco, harinoso con sabor a nada 😖).

La salsa de tomates me dura entre 2 y 3 meses dependiendo de la cantidad que haga, pero he aprendido a hacer conservas, así que hago salsa una vez cada 2 meses o cuando se me acaba.

Para esta receta, usé 1.5 kilos de tomate e hice 5 conservas de 370 gr. cada una:

Ingredientes:

  • 1.5 kg. de tomates maduros
  • aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 2 varas de apio
  • media taza de hojas de albahaca
  • Una cucharada de aceto balsámico.
  • 3 hojas de laurel.
  • Sal y pimienta a gusto.

Preparación: puede ser en sartén o al horno.

En sartén:

En un sartén, calienta un poco de aceite de oliva y saltea la cebolla, el apio y la zanahoria (picados en cuadritos) hasta que la cebolla esté transparente. Agrega los tomates cortados en dados y los dientes de ajo cortados en cuartos. Cocina hasta que los tomates estén deshechos y agrega el aceto, la albahaca, las hojas de laurel, la sal y la pimienta. Cocina a fuego bajo por 15 minutos, retira del fuego, saca las hojas de laurel y procesa la mezcla en la juguera.

Al horno:

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Poner todos los ingredientes picados en cubos o cuartos, en una fuente para horno, agreagando un chorro de aceitede oliva al final . Deja cocinar por 20 min a 180 grados o hasta que los tomates estén deshechos y jugosos. Procesa todo en la juguera.

Para la conserva:

  • En una olla grande, hierve los frascos de conserva con sus tapas por 10 minutos, poniendo un paño de cocina al fondo de la olla para evitar el roce de los frascos. (Asegúrate que el agua cubra todos los frascos).IMG_4290
  • Llena los frascos con la salsa de tomates y cierralos fuertemente. En la misma olla con agua, hierve los frascos cerrados (ahora con la salsa de tomate en su interior) por 40 minutos a fuego medio – bajo.
  • Deja enfriar los frascos en la olla y cuando estén fríos, ponlos boca abajo en una mesa y déjalos así por una hora. Si alguno de los frascos chorrea, entonces no quedó herméticamente cerrado y deberás usar esa salsa primero.
  • Otra forma de asegurarte que los frascos se han cerrado herméticamente es cuando la tapa del frasco no está levantada y al presionarla no hace ningún ruido.
  • Con un marcador permanente, anota la fecha de la preparación de la salsa en la tapa, y así sabrás hasta cuando la puedes consumir.

Con este método de conserva, puedes guardar la salsa de tomates hasta por 6 meses.

 

 

Los cinco pasos claves de la vida sin basura.

Luego de usar mi bolsa a rayas por un tiempo, comencé a sentirme bastante “doble estándar” o hasta “hipócrita” – por así decirlo- al ver que en cada ida al supermercado la llenaba de paquetes plásticos o de envases que terminarían de todas maneras en el basurero.

Decidí entonces ir un poco más allá, y tomarme mi nuevo estilo de vida más en serio, sin dejar de ir paso a paso. En mi búsqueda por nuevas alternativas, di con Bea Johnson quién escribió el libro “Zero Waste Home”, una guía práctica en que muestra de manera sencilla – y real- los pasos que puedes seguir para lograr el objetivo.

En su libro, ella habla de las 5 R’s como pasos básicos e imprescindibles para terminar con la generación de basura. Algunas de las R’s ya son conocidas (y yo sé que las hemos escuchado hasta el cansancio), pero vale la pena mirarlas otra vez, y ojo que el orden es FUNDAMENTAL, ya que una te llevará a la otra:

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1.- Rechazar (Refuse): Según Bea Johnson, existen dos tipos de consumo; el directo -cosas que compramos nosotros directamente- y el indirecto, aquello que llega a nuestras manos por otras razones y que son cosas innecesarias que terminarán en la basura de todas formas. Por ejemplo, las muestras gratis, la publicidad que reparten en la calle o que adjuntan a diarios y revistas, esos papeles de más como la boleta de una compra, que viene con el comprobante de la tarjeta de crédito, el ticket de cambio, el cupón de descuento que nunca usamos etc, etc, etc. En esta categoría caben también los desechables básicos que ya vimos como vasos, botellas, tapas, bolsas, bombillas (nada más inútil y masivo que la famosa pajita).

También, por ejemplo, frutas y verduras con doble empaque, para qué? es eso realmente necesario? si para algo tienen cáscara!. Rechazar es decir que no a todo este tipo de cosas que se nos presentan, indirectamente, que representan un derroche de recursos y un aumento innecesario de nuestra basura y frente a las cuales tenemos la opción de elegir una alternativa razonablemente más amigable con el medio ambiente o derechamente RECHAZAR.

2.- Reducir (Reduce): Todo aquello que necesitas y no puedes rechazar. Este paso se refiere al consumo directo, que depende de nosotros. Reducir implica ajustar tus hábitos de consumo a las cantidades y productos que realmente necesitas, así como también preferir productos que no generen residuos de ningún tipo, como comprar ropa de mejor calidad y más durable, comprar a granel – ya veremos alternativas para esto-, preferir la bicicleta y evitar generación de gases efecto invernadero, preferir libros, revistas y diarios en versiones digitales… se te ocurren más alternativas?

3.- Reutilizar (Reuse): Aquí está la clave del sistema y va de la mano con el paso anterior.  Es demasiado caro e inútil el comprar-botar-comprar. Opciones reutilizables hay miles y ya hemos visto las más básicas (más adelante mostraré otros no tan básicos).

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Reutilizar también implica reparar: la gente (y en esto me incluyo) suele caer en la trampa de las cosas baratas y de mala calidad, preferir cantidad v/s calidad. Muchas veces he comprado cosas que no duran nada y que terminan en la basura porque sale más barato comprar uno nuevo. ERROR! es mil veces más caro que comprar cosas de buena calidad y que podrían repararse a un precio razonable. Lo mismo aplica para el consumo de la ropa, lo que ha generado las escalofriantes estadísticas derivadas del “fast fashion” (también dedicaré un post a este apasionante tema).

En mi caso, lo que más reutilizo son los envases de vidrio. Los de plástico también los uso en algunos casos pero he tratado de evitar que lleguen a mi casa desde un principio ya que algunos tipos de plástico pueden ser tóxicos, pero pueden reutilizarse en caso que no tenga contacto con la comida (por ejemplo para hacer maceteros o guardar productos que no sean comestibles).

4.- Reciclar (Recycle): La importancia del reciclaje está en que le agrega valor a ciertos productos que pueden tener una segunda vida útil, contribuyendo con esto a un modelo de consumo circular, en contra posición a un consumo lineal, basado en extraer-producir-desechar. Chile es uno de los países con la tasa de reciclaje más baja de Sudamérica, en que a penas alcanza el 10% (según datos entregados por el Ministerio del Medio Ambiente, a propósito de la nueva ley de reciclaje, y que puedes revisar aquí), los que terminan enterrados en vertederos o basurales generando una gran pérdida de materias primas que podrían utilizarse para generar nuevos productos y menos basura.

De todas formas, rechazar y reducir siguen siendo más importantes que reciclar, ya que el reciclaje implica de todas formas un gasto de energía y recursos que muchas veces podríamos evitar.

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5. Compostar (Rot): El compostaje consiste, a grandes rasgos, en devolver los residuos orgánicos al suelo (recurso natural gravemente afectado por las prácticas actuales de cultivo), los que servirán de abono para una próxima producción. Aunque reconozco que compostar no es fácil, si se realiza de manera correcta, constituye la forma más perfecta de eliminación de residuos, ya que, como lo mencioné respecto del reciclaje, el compostaje es el mejor ejemplo de modelo de consumo circular (es un “win win” perfecto). Más adelante me referiré en detalle al compostaje, pero es importante dejar en claro que contribuye de manera determinante en la reducción de tu basura (ya que los residuos orgánicos son mayoría en el basurero) y en la no generación de gases efecto invernadero provenientes de su descomposición en rellenos sanitarios, vertederos y basurales, así que les recomiendo empezar a considerarlo seriamente.

Rechazar, reutilizar y reducir van de la mano y uno lleva al otro. Por ejemplo, mi botella de agua: cuando la reutilizo, estoy rechazando comprar una botella plástica nueva y con esto – además de ahorrarme las lucas- reduzco el uso innecesario de plástico que terminará en el basurero. ¿Fácil cierto?

¿CÓMO VIVIR CERO RESIDUO Y NO MORIR EN EL INTENTO?

Como ya expliqué en el post pasado, el primer paso para lograr el cambio es encontrar esa conexión entre nuestro estilo de vida y sus consecuencias para el planeta. En este punto, el uso de envases, bolsas, empaques y botellas desechables no tiene sentido, y ya tenemos motivación suficiente para dar el siguiente paso:

Primero: NO a las bolsas plásticas.

Hace muchísimo tiempo que no uso bolsas plásticas para comprar. Sólo se usan por un rato, no son reciclables, muchas terminan en el mar y son fácilmente reemplazables. Todos sabemos que son completamente innecesarias así que mi recomendación es dejar de usarlas hoy (ya las están prohibiendo en muchas comunas así que para qué esperar que la prohiban en la tuya). En mi caso, tengo una bolsa de género re utilizable en mi cartera SIEMPRE!. La bolsa que tengo es de un porte razonable y elegí un material que sea fácil de doblar y liviano y la verdad es que ocupa casi el mismo espacio que mis llaves.

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Segundo: CHAO a la botella de plástico.

Lo segundo que reemplacé fue mi botella de agua. Este puede ser el momento de dejar las bebidas y jugos artificiales que no aportan en nada y así tener una botella  para rellenar GRATIS en cualquier parte. Dar con la botella adecuadIMG_3601.JPGa me costó un poco ya que al principio cometí el grave error de comprar botellas de plástico para rellenar. Horrible! El agua queda con sabor a plástico y la botella dura la nada misma y termina en el basurero. La mejor opción -para mi gusto – fue una botella de acero inoxidable, sin materiales tóxicos que se traspasen al agua, es súper liviana, el agua no se calienta y sólo tiene sabor a agua, y lo mejor: dura años. (La marca Kleen Kanteen para mi gusto es de las mejores, las venden en tiendas de artículos outdoor y la he visto también en algunas tiendas de diseño).

Tercero: NO MAS vasos desechables. 

Luego de ver basureros repletos de vasos vacíos, decidí buscar un vaso re utilizable para el café (que obviamente sirve para cualquier bebida caliente). Los vasos desechables duran en la mano como máximo 10 minutos, LA MAYORIA NO SON RECICLABLES (aunque sean de papel) y- por lo que he observado- se encuentran en los basureros en enormes cantidades. Además, paso el dato que los vasos de plumavit son los más tóxicos de todos, ya que al entrar en contacto con el calor liberan un tóxico llamado poliestireno, con efectos cancerígenos (ojo que eso también aplica a las bandejas de comidas como carnes y pollos del mismo material).

FullSizeRender-2.jpgAl igual que la botella, el vaso adecuado puede ser difícil de encontrar ya que no es ninguna gracia chorrear por todas partes, pero opciones hay muchas y en general los encuentras en tiendas outdoor o de diseño. Cada vez que compro café, alguien me pregunta por mi vaso y aprovecho de pasar el dato. Una excelente opción es cuando entrego el vaso para que me hagan el café, les pido que me agreguen endulzante o azúcar (que lo tienen ellos en un contenedor), así al final ahorras el vaso desechable, la tapa de plástico, el sobre de azúcar o endulzante y el palito o cuchara desechable para revolver.
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Así mi vaso, mi botella y mi bolsa los llevo siempre en mi cartera y me han ayudado a eliminar para siempre el uso de basura que sólo duran un par de minutos en las manos y que terminarán por años bajo tierra (en el mejor de los casos) o en el mar, así que mejor evitarlos desde un principio.

 

Primer paso a una vida “cero residuos”: Encontrar la Conexión.

¿Te has preguntado alguna vez qué significa botar algo a la basura? Es poner ese algo que no quieres, lejos de ti, fuera de tu vista. Esa solución es ridícula e ineficiente y termina convirtiendo la basura en un grave problema.

Si ya no vemos la basura es simplemente porque nos hemos acostumbrado a ella hasta que ya derechamente no nos importa.

En mi experiencia personal, luego de viajar por muchos lugares del mundo – muchos de ellos de muy difícil acceso- me encontré con basura y plástico en casi todos ellos, por lo que decidí cambiar mi estilo de vida y vivir cero residuo.

Vivir sin residuos requiere conectarte con tu entonrno y hacerte reaponsable de las consecuencias que acarrea tu estilo de vida. Para ayudarte a encontrar esa conexión, te dejo 5 importantes razones por las cuales es imprescindible dejar de generar basura lo antes posible:

1.- La basura -y sobre todo el plástico-  está en casi todas partes y por miles de razones muchas veces no termina en vertederos o basurales (solución insostenible para un problema interminable) sino que en cualquier lado especialmente en el mar. ¿Sabías, que cada año se arrojan al mar más de 8 millones de toneladas de basura plástica? Se calcula que en 10 años habrá una tonelada de plástico por cada 3 toneladas de peces y para el 2050 habrá mas plástico que peces en el mar (Datos entregados por un estudio presentado en el Foro Económico Mundial de Davos). Es triste decirlo pero no te acostumbres a ver basura en todas partes, no es normal!

2.-  Lo que botas a la basura no desaparece y no porque la escondamos debajo de la tierra significa que ya no existe.  El plástico tarda entre 500 a mil años en desaparecer.De hecho, ¿sabías que el plástico cuando se “desintegra” (porque nunca desaparece) forma micro plásticos que los peces confunden con su alimento? ¿Sabes quién terminará comiendo ese pescado lleno de plástico? Para que veas lo resistente del plástico, esta foto que encontré en redes sociales, muestra un envase de yogurt con el logo de los Juegos Olímpicos de 1976, y fue encontrado en una playa en Francia el año 2016. (Foto del blog español “Stop Basura”)

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foto del blog español “Stop Basura” 

3.- El plástico es tóxico. Está hecho de petróleo y algunos envases plásticos liberan sustancias tóxicas que permanecen en contacto con la comida y los productos que usamos – adultos y niños- y que pueden afectar nuestra salud, generando por ejemplo, problemas de infertilidad y afectación del sistema endocrino. Esta es la razón principal para dejar de usar plástico, ya que sus efectos sobre la salud se están recién descubriendo.

4.- Generamos basura de manera desmedida e innecesaria. Investigando sobre la basura, me encontré con que Chile es uno de los países que más residuos domésticos genera por persona en Sudamérica: 456 kilos al año por persona. Eso es muchísimo, ya que se traduce en 21 mil toneladas al día a nivel nacional (Puedes chequear las estadísticas por país o ciudad aquí). ¿Todavía no te impresiona? ¿Dónde metemos 21 mil toneladas de basura todos los días?

5.- La basura es un problema de TODOS. Considerando que la basura es una realidad que ya no nos impresiona, me pregunté entonces: ¿En qué momento nos desconectamos tanto del entorno en que vivimos? ¿Por qué ya ni siquiera sabemos (y muchas veces ni siquiera nos importa) de dónde viene lo que consumimos, lo que comemos, lo que comen nuestros hijos? ¿Por qué ya no nos interesa saber dónde va a ir a parar ese envase o bolsa plástica? ¿Desde cuándo esconder la basura debajo de la tierra se convirtió en una solución inteligente? y lo más importante: ¿Cuándo dejamos de creer que no podemos hacer nada al respecto? Si el problema es nuestro, nadie lo va a solucionar por nosotros!

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foto de Federico Guarachi

Todas esas preguntas demuestran nuestra falta de conexión con el medio ambiente. Lo que llamamos “conciencia” es simplemente sentir empatía por el planeta y nuestro entorno, y dejar de actuar como un montón de ignorantes que creen que el problema termina enterrando la basura o tirándola al mar.

Por mi parte, frente a las aterradoras estadísticas, decidí entonces dejar de culpar a las multinacionales y los gobiernos de turno y empecé a averiguar que podía hacer yo, como persona – y consumidora- común y corriente, desde mi casa, para aportar a la solución del problema, y lo que al principio sería mi “granito de arena” se convirtió en mi estilo de vida, y ya más que un granito de arena me parece que es el aporte más grande que puedo hacer al planeta y a las futuras generaciones.

El proceso es largo y hay algunos fracasos de por medio, pero la satisfacción de ver tu basurero casi vacío es impagable. Pero esa satisfacción se obtiene solamente encontrándole el sentido al cambio, por eso, el primer paso hacia una vida sin basura es encontrar esa conexión con tu entorno y con lo que consumes, con tu estilo de vida y las consecuencias del mismo para el planeta y vivir de manera más inteligente, más consciente. Esconder la basura no es una solución, la solución está en dejar de generarla.

Y tú, qué vas a hacer?