Un baño con final feliz!

En el post pasado hablé sobre los tóxicos que encontramos en los productos que usamos casi todos los días. Mi intención no era traumar a nadie, sino simplemente informar qué le ponemos a nuestro cuerpo y al de nuestros hijos.

¿Revisaste tu baño? ¿hay algún producto que se salve de alguno de los ingredientes que nombré en el post anterior?

Lo bueno es que la historia de terror tiene un final feliz y así como existe una larga lista de tóxicos, existe también una larga lista de alternativas de productos naturales y de algunos productos que puedes hacer tú misma (o) y que son súper fáciles y rápidos.

Acá te dejo algunos consejos para empezar el cambio:

¿Dónde buscar?

  • Ya hablé en el post anterior de “Campaign for safe cosmetics“, organización que presiona a las grandes marcas a dejar de usar tóxicos en sus productos. En esta página puedes encontrar un listado de los ingredientes tóxicos y en qué productos se encuentran. Además muestra las marcas que usan tóxicos ligados al cáncer de mamas, para que los puedas prevenir. Entre ellos se encuentran Unilever, con Dove, Axe, Suave y Clear que las encuentras en Chile. También está P&G con Cover Girl, Max Factor, Pantene, Herbal Essences y Olay: todas están en Chile. L’Oreal está también en la lista con tóxicos en maquillaje y productos para niños, así que ojo ahí.
  • En Chile, existe la organización “Te Protejo“, que incluye en su página web un listado de las marcas chilenas que testean en animales y las que no. También las marcas que promueven son libres de tóxicos así que te recomiendo mirar este sitio primero antes de comprar cualquier cosa.

¿Dónde comprar?

Hay muchas opciones y todas tienen sus pros y contras:

  • Una opción es la tienda Lush, que la encuentras en Santiago y en Viña y además venden online (por lo que podrían hacer envíos a regiones). Esta tienda tiene shampoos, acondicionadores, jabones, pasta de diente, cremas, desodorantes y muchas cosas más sin envase (las guardas en una cajita metálica) y son libres de tóxicos y crueldad animal. Pero ojo que algunos de ellos tienen sulfatos, así que mejor preguntar en la tienda o en la página web cuáles son los ingredientes. Yo les escribí para preguntar sobre los sulfatos y ésta es parte de la respuesta: “Los champús sólidos son una excelente alternativa para los cueros cabelludos sensibles, principalmente por el modo en que se utilizan. Un solo champú sólido equivale a tres botellas de 200 ml de champú líquido; así que, aunque contienen una concentración muy alta de SLS (hasta un 90%) el riesgo de irritación es muy bajo, porque sólo la espuma se aplica al pelo y al cuero cabelludo (…)”  a diferencia del shampoo líquido que se aplica directamente. Si quieres leer la respuesta completa, mándame un email y te la reenvío.
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Lush Chile
  • Otra opción es la tienda Dellanatura (yo compraba aquí mi shampoo y gel de ducha orgánicos y sin parabenos) que tiene también varios productos de cosmética e higiene personal que son naturales y/o orgánicos y también productos de limpieza como detergentes y lavalozas que son libres de productos tóxico. ¿El problema? los envases!
  • Otra tienda que me gusta mucho su formato es Aldea Nativa (hay supermercados en Australia muy parecidos a esta tienda), que también tiene muchas opciones de todo tipo de productos ecológico, que (lamentablemente) también vienen con envase. La tienda online se llama Lovinglife.cl y hacen envíos a todo Chile.
  • Por último, en ferias y mercados también puedes encontrar algunos productos. Puedes revisar también en tu supermercado las opciones de productos naturales u orgánicos, pero siempre es bueno apoyar a emprendedores (y también generar un poco de presión frente a las malas prácticas de algunos grandes supermercados).

∗ En el caso que decidas comprar con envase, recuerda siempre preferir los que se reciclan y bueno reciclarlo!!

¿Qué reemplazar?

Como he dicho desde un principio, el baño es el segundo lugar de la casa (después de la cocina) en que se generan más residuos, por eso intenta reemplazar las cosas desechables que terminarán en el vertedero. Por ejemplo, algunas de las cosas que yo reemplacé son:

  1. Cepillo de dientes: ya sabemos que el plástico no desaparece, por lo que te pido por favor (sí, por favor) cambia tu cepillo de plástico a uno de bambú. Si cambias IMG_5755tu cepillo de plástico cada 3 meses, calcula cuántos cepillos de diente has botado a la basura durante toda tu vida!. El cepillo de bambú es compostable y funciona perfecto!!. Lo puedes encontrar en la tienda Bamboo & Organics en el Drugstore y también vi que los ofrecían aquí. Para hacer este post, confirmé con mi amiga dentista que no había ninguna diferencia – respecto de la limpieza- entre el cepillo de dientes de bambú y el de plástico. Según me explicó, la gracia está en la técnica del cepillado y en que el cepillo tenga mango plano y cerdas planas: las curvas son irrelevantes. Así como me dijo mi amiga: “mientras más simple el cepillo, mejor!”.
  2. Cepillo para el pelo: aquí no hay mayor ciencia, yo reemplacé el de plástico que tenía por uno de bambú. En Chile los venden en varias
    armacias y aunque no los cambiamos tan seguido el próximo que compres podría ser compostable ¿por qué no?
  3. Esponja: mi ex esponja plástica la cambié por una que, adivinen!… también es de bambú! es compostable y funciona perfecto! También funcionan muy bien las lufas que las encuentras en tiendas de productos naturales y en Lufas Chile.

4. Tampones y toallitas: hace mucho tiempo, cuando me enteré de lo tóxicos que son los tampones y toallitas femeninas, me compré la copa menstrual.  Debo confesar que me ha costado un poco usarla pero no me doy por vencida ya que mis amigas que la usan nunca más volvieron atrás. Según lo que he leído, cuesta “agarrarle la mano” así que sigo intentando. La copa menstrual la puedes encontrar en las tiendas Dellanatura y Aldea Nativa, y también en Mialuna.cl, donde puedes encontrar toda la información que necesites. Más encima te permitirá ahorrar mucha plata ya que dura tres años o más (a los 6 meses recuperas la inversión!). Mientras tanto, reemplacé los tampones y toallitas de marcas comunes (tampax, Kotex etc) por toallitas de algodón orgánico, que no han sido blanqueadas con cloro, no tienen plástico (ni en la toallita ni en el envase) y son biodegradables. Las marcas que yo he usado son Organyc y Natracare, ambas están en Chile. Otra opción son las toallas de tela, que las puedes encontrar en Miss Moon Chile.  Yo acabo de recibir mi toallita de tela para probar que tal son.

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Hannah Pads

5. Cotonitos o bastoncitos de algodón: normalmente tienen el palito de plástico así que yo los reemplacé por papel higiénico enrollado. Cuando se me acabaron, probé con mi nueva técnica y me funcionó perfecto. También hay algunos que son de bambú y son compostables pero son bastante más caros que los de plástico.

6. Papel Higiénico (o confort): en mi casa compramos un papel que viene en caja de cartón, sin plásticos y el papel es de bambú, lo que ayuda a salvar miles de hectáreas de image.M7awsNAztDAw0E0sLcmHEBamegYgCAA=bosque ya que el bambú crece increíblemente rápido, consumiendo además menos agua. Mi papel es 100% biodegradable, libre de tóxicos y libre también (por qué no decirlo) de colusiones!. Encontrar opciones para el papel en Chile no ha sido fácil, pero he visto que algunas marcas conocidas tienen una versión ecológica, que si bien no son de bambú al menos son de papel reciclado. Si no encuentras ninguna de estas características, revisa que al menos tenga el sello de FSC sobre manejo forestal responsable.

¿Qué Puedes hacer tú misma (o)?

Falta por reemplazar el desodorante, la pasta de dientes y el jabón, que en mi caso los hago yo misma y te enseñaré como hacerlos en el próximo post.

Mucha suerte con el cambio!

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¿Es tu baño un baño tóxico?

Creo que hablo por una gran mayoría cuando digo que estamos aburridos de que nos digan que todo es tóxico, que todo da cáncer o que todo es peligroso para el medio ambiente. Lamentablemente – en gran parte- es verdad, hay muchos productos que no son hechos con los ingredientes más sanos o naturales. Pero ¿por qué las compañías usan productos tóxicos o cancerígenos para crear lo que consumimos?

Cuando hablo de residuos, no sólo estoy hablando del envase, también es residuo todo lo que por alguna razón queda en nuestro cuerpo o en el medio ambiente. Tal como ya lo dije aquí, después de la cocina, el baño es el segundo lugar de la casa donde se generan más residuos, que provienen de productos de limpieza, higiene o cosmética y muchos de los cuales se van por las cañerías y llegan al mar, y muchos otros son absorbidos por nuestra piel y quedan en nuestro cuerpo por años e incluso se traspasan a nuestros hijos.

Creo que en el caso de la comida, los productos tóxicos o artificiales son más evidentes, se sienten en el sabor y se ven en el color de lo que comemos. Pero los ingredientes tóxicos en productos cosméticos y para el cuerpo son más difíciles de percibir: una crema que tiene un rico olor a coco, o un champú te deja el pelo tan brillante ¿cómo van a ser tóxicos? El olor, la textura y el resultado son tan increíbles que al final la toxicidad es sólo un detalle. Y si a esto agregamos también el MEGA problema de LA CRUELDAD ANIMAL, entonces es momento de analizar ahora el baño.

Cuando decidí vivir basura cero y empecé a buscar información sobre cambios en las costumbres de consumo encontré un video muy ilustrativo, que se llama “la historia de las cosas” (o “the story of stuff”) que explica (didácticamente) en qué se ha transformado el modelo de consumo actual, y una parte del video está dedicado a explicar el problema de los cosméticos y productos de higiene personal (lo que incluye también productos para niños y guaguas así que ojo los padres y madres!). Esta parte del video se llama ” La historia de los cosméticos” y te recomiendo encarecidamente que lo veas aquí y ahora.

Tal como se explica en el video, las dosis de ingredientes tóxicos que contienen algunos productos, no son perjudiciales para la salud. Pero ¿qué pasa si esa dosis la aplicamos a nuestro cuerpo TODOS LOS DIAS por el resto de nuestras vidas? y ¿qué pasa si esas dosis las multiplicamos por cada uno de los habitantes del planeta y calculamos cuánto tóxico llega al mar o al medio ambiente? En este último caso es cuando ocurre la llamada “Bio acumulación”: cuando ciertas especies (como peces) acumulan en su cuerpo metales pesados producto de los residuos que llegan al mar y luego los consumimos. Entonces el uso de estos productos ya no es tan seguro como nos dicen.

La lista de ingredientes tóxicos es bien larga. Muchos de ellos son químicos industriales, pesticidas, algunos derivados del petróleo y que contienen ingredientes cancerígenos, toxinas reproductivas y disruptores hormonales. Además, muchos de ellos se transforman en dañinos al ser mezclados con otros químicos.

Puedes encontrar más información en la página de “The Campaign for Safe Cosmetics“, una organización que se dedica a presionar a las industrias a crear productos cosméticos más seguros para la salud de las personas y el medio ambiente.

En mi caso, analicé los productos que uso en mi baño y esto fue lo que encontré:

Según el video, las mujeres (En EEUU) usan en promedio 12 productos de cuidado personal al día (y los hombres 6). Yo personalmente uso 6 productos, de los cuales sólo 3 los uso TODOS LOS DIAS. El listado de productos que puedes encontrar en el mercado es infinito, pero yo sólo analizaré los 6 productos que uso (que me imagino que todo el mundo los usa también).

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1.Shampoo y Acondicionador:

  • La mayoría de los shampoos contienen sulfatos: ingrediente abrasivo que su función es que se haga espuma. Los sulfatos también están en los jabones o geles de ducha. En la etiqueta debes fijarte que el producto no contengaLauril Sulfato de Sodio, Laurel Sulfato de Amonio o químicos terminados en xynol. Otros ingredientes que debemos evitar es el Polietileno de glicol (PEG), que se usa para espesar o dar consistencia al shampoo y los Parabenos, que se usan para conservar los productos.
  • Esta información la puedes encontrar en las etiquetas o en internet. Por ejemplo, la  marca de shampoo “Herbal Essences” (que era una de las que yo usaba antes) tiene en su página web un listado de ingredientes químicos y su uso, y todos los ingredientes que debemos evitar se encuentran en sus productos.
  • El problema? con el sulfato es que al ser mezclado con otros ingredientes genera un contaminante (no deseado) llamado 1.4 dioxanol, el que está ligado al cáncer. Además irritan la piel y el cuero cabelludo, eliminando aceites esenciales de la piel. En el caso de los Parabenos, pueden irritar la piel y crear desórdenes hormonales.
  • Estos ingredientes tóxicos también se encuentran en shampoos para niños y guaguas.

2. Jabón:

  • En el jabón también econtramos sulfatos, PEG y parabenos.
  • Algunos jabones contienen “ftalatos” o ” phthalate” para dar “fragancia” y muchas veces en la etiqueta sólo se mencionan como fragancia. El problema? los ingredientes para fragancia se relacionan con alergiasasmacáncer y crear desórdenes hormonales (como pubertad precoz en las niñas o recuento de espermatozoides reducido en los hombres).
  • Para hacer espuma, algunos jabones (y también en algunos shampoos y burbujas para baños de tina) contienen: DEA (dietanolamina), MEA (momoethanolamine) y TEA (trietanolamina), ingredientes cancerígenos y que afectan el sistema reproductor masculino. El ingrediente DEA está prohibido por la Comisión Europea por su efecto cancerígeno.
  • Hay jabones y otros cosméticos (y algunos productos comestibles) que están hechos de aceite de palma, cuya explotación ha sido devastadora y ha acabado con el hábitat de miles de especies.

3. Pasta de dientes:

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Exfolian a base de microplásticos o “microbeads”
  • El ingrediente más peligroso que debemos evitar y que se encuentra en la pasta de dientes (y también en desodorantes, jabones y detergentes antibacteriales) es el Triclosánque también es un disruptor del sistema endocrino y puede reducir la actividad muscular.
  • Algunas pastas de dientes tienen también microplásticos que terminan en el mar y son confundidos por los animales marina con su alimento. Muchos países ya han prohibido el uso de microplásticos en pasta de dientes y exfoliantes.

4. Desodorante:

  • En general los desodorantes contienen “fragancias” que ya las describí a propósito del jabón. Éstas pueden o no estar señaladas en la etiqueta así que ojo ahí!.
  • El ingrediente más peligroso del desodorante es el Aluminio, y se encuentra principalmente en los antitranspirantes. El aluminio cierra los poros y no deja salir la transpiración.
  • El uso de desodorantes con aluminio pueden provocar cáncer de mamas, alzheimer y trastornos neurológicos.

5. Protector solar:

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Esta es el agua de un río en el desierto de Australia. No hay nada cerca de este río, sólo la gente que lo visita y este es el resultado de la acumulación de protector solar en el agua.
  • El ingrediente tóxico principal en los protectores solares es Oxibenzona, el encargado de filtrar los rayos UV, asociado a trastornos hormonales y cáncer.
  • Otra vez tenemos las fragancias, algunas de las cuales pueden contener además parabenos.
  • El protector solar además de contaminar nuestro cuerpo, contamina el agua del mar, lagos o ríos donde nos bañamos, irritando la piel de algunos animales marinos y generando bio acumulación.  

6. Tampones:

  • Los tampones, ademas de tener muchos componentes tóxicos, no tienen etiquetas
    que determinen sus componentes.
  • El componente más tóxico que tienen los tampones es la Dioxina, un componente derivado de la combustión del cloro, que  se usa para blanquear el algodón. Este componente las tiene todas: produce cáncer, genera trastornos hormonales y bioacumulación. Lamentablemente también los pañales desechables, toallitas femeninas y el papel higiénico y pañuelos desechables. La dioxina es uno de los productos más tóxicos que existen en esta materia y genera graves problemas reproductivos.
  • Los tampones también contienen pesticidas usados en el cultivo del algodón y fibras sintéticas que son las responsables del síndrome del shock tóxico.
  • Además muchos tampones tienen aplicador de plástico no reciclable, que quedará en el planeta por años.
  • Aquí hay un video que explica mejor los componentes de los tampones y los peligros asociados (Lamentablemente no tiene subtítulos).

Lo bueno ante tanta toxicidad es que las alternativas también son muchas, es cosa de investigar un poco e informarnos. Hay muchas tiendas de productos naturales en que puedes encontrar y reemplazar estos productos y muchos más, los que mostraré en el siguiente post.

Una vez más insisto en el esfuerzo de abrir nuestra mente a nuevas alternativas, seguir consumiendo productos tóxicos para nuestro cuerpo y el medio ambiente nos perjudica a todos. No dejes que otros hagan el cambio por tí,  todos necesitamos el cambio!

 

 

Reciclaje: Primer y último paso a una vida “cero residuos”.

En mi casa no tengo basurero. La verdad es que no lo necesito, porque la gran mayoría de mis residuos vuelven a utilizarse: los residuos orgánicos los hago compost, y los no orgánicos los reciclo.

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Mi “basura” de una semana (que todavía creo que es demasiado)

Como es evidente, el paso más importante a eliminar la basura es el rechazo a lo desechable desde un principio. Pero muchas veces necesitamos productos que no encontramos a granel y nos vemos obligados comprarlos con envase.

Como consumidora, que el envase sea reciclable es uno de los requisitos fundamentales a la hora de elegir un producto, pero al mismo tiempo, la “reciclabilidad” no es una excusa para comprar algo que no necesito o que puede haber conseguido a granel.

Siempre prefiero REDUCIR.

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Cuando prefieres reciclar antes que reducir.

Si no puedes rechazar, reducir, reutilizar  o compostar, la opción que queda es el RECICLAJE. Por esto el reciclaje es el último paso! Recuerda que reciclar también necesita de recursos como el agua y la energía.

¿Botarías algo a la basura que puede usarse infinitas veces más?

En Chile casi la mayoría de los materiales pueden reciclarse -algunos más fácilmente que otros- pero en general siempre se puede hacer algo y cada material puede reutilizarse más que un par de veces y algunos hasta indefinidamente. Entonces me pregunto: ¿si algo puedo usarlo infinitas veces más, lo botaría a la basura? Obviamente que NO!

Sólo para tener una idea, éstas son las cantidades de veces que algunos materiales se pueden volver a utilizar:

  • Plástico: (tipo PET, esto es, el de las botellas de bebidas) se puede reutilizar hasta 6 veces.
  • Vidrio: es un material que puede reciclarse INFINITAMENTE y nunca pierde su calidad.
  • Metal: (Cobre, plomo, aluminio) INDEFINIDO.
  • Papel y cartón: hasta 6 veces.

A través del RECICLAJE, todos estos materiales pueden volver a generar materia prima para producir nuevamente los mismos productos o uno distinto (lo que se conoce como “Economía Circular”), lo que nos hace ahorrar los recursos naturales que estamos “pidiendo prestados” a las nuevas generaciones. Entonces, ¿por qué seguimos tirando estos valiosos recursos a la basura?

En Chile se generan 17 millones de toneladas de residuos al año y sólo un 10% de esos residuos se recicla.

El año 2016, el Ministerio del Medio ambiente realizó la Segunda Encuesta Nacional de Medio Ambiente, según la cual el 64% de los chilenos dice reciclar; un 41% declara que no recicla porque no hay donde reciclar, y un 13% no recicla sólo por comodidad.

Si la vida sin residuos se te hace muy difícil, entonces reciclar será un pequeño paso para acercarte al objetivo, por esto el reciclaje es también el “primer paso”.

Contra la comodidad no puedo hacer nada, pero sí puedo ayudarte a buscar alternativas que harán tu reciclaje más fácil:

Dónde reciclar:

Es importante averiguar dónde reciclar, ya que de ello dependerá el tipo de materiales que puedas disponer para reciclaje. No todos los puntos limpios o empresas/ servicios de reciclaje reciben los mismos materiales.

En la página web de Triciclos, puedes encontrar un mapa con la ubicación de los puntos limpios. Esta es una muy buena opción para la gente que vive en regiones.

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Foto del Blog Recycling Worldwide

Otra opción es revisar la página de la ONG Dónde Reciclo, que tiene buscadores de puntos limpios por material que quieras reciclar. Además puedes cargar información de otros puntos limpios que no estén en el mapa. Esta página funciona muy bien en Santiago, pero podría cargarse más información para regiones.

En general, las municipalidades ofrecen algunas opciones de reciclaje, también los centros comerciales, colegios y otras entidades, y las comunidades se están organizando para habilitar más puntos limpios. Por ejemplo, la Municipalidad de Providencia y de Santiago ofrecen un mapas georeferenciados de los puntos limpios disponibles. Para otras comunas, puedes revisar plataformaurbana.cl 

En el caso de la basura electrónica o e-waste, puedes encontrar los puntos de reciclaje en la página de Chile Recicla, los que también funcionan con mapas para Santiago y regiones.

Reciclaje a domicilio:

En Santiago, algunas empresas como TriciclaHope y Triciclos realizan retiros a domicilio, ofreciendo distintos planes dependiendo de la cantidad de residuos que genere cada casa.

Otra excelente opción es Reciclapp, que conecta recicladores base (conocidos popularmente como “cartoneros”) con familias que tengan materiales para reciclar, generando además, mejores oportunidades de trabajo para estos importantes agentes en la tarea del reciclaje.

Otra novedosa aplicación es Bicicla, que te permite llamar a un “biciclador”, que lleva tus residuos a los puntos limpios más cercanos, sin generar huella de carbono. Bicicla funciona en Puerto Montt, Frutillar, Las Condes, Vitacura y Puerto Varas.

Algunas municipalidades ofrecen planes de retiro de materiales reciclables a domicilio, como la de Vitacura y Providencia.

También, la empresa Rembre, implementa sistemas de recolección de materiales de reciclaje para oficinas, colegios, instituciones públicas y privadas.

Qué y Cómo reciclar:

Como ya se dijo más arriba, cada Punto Limpio o lugar de reciclaje recibe distintos materiales. Las empresas que reciclan tienen guías de reciclaje en sus páginas web donde explican los materiales que reciben y cómo estos deben estar limpios y en algunos casos aplastados.

En el caso del plástico, busca siempre el numero dentro del triángulo formado por flechas (♺), el que te indicará el tipo de plástico de que se trata:

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Foto Blog Verde
  • Hay casos en que el mismo envase tiene dos tipos de plástico distinto: por ejemplo las botellas de agua son PET (1) y las tapas son PP (5).
  • En otros casos, como la pasta de dientes, el tubo no puede reciclarse, pero la tapa sí. De verdad que no cuesta nada separarlos y reciclar la tapa:
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La tapa es PP (5)

Si no estás seguro/a de si el envase es reciclable, busca el numerito y revisa las guías de reciclaje de tu punto limpio para ver si los reciben. Yo he encontrado el numerito en cosas que jamás pensé que se podían reciclar, como el envase de mis lentes de contacto.

Ojo con algunos materiales y envases que no pueden reciclarse:

  • El cristal no puede reciclarse junto con el vidrio!, son materiales diferentes que se funden a distinta temperatura. Son de cristal algunos vasos y copas (generalmente es más delgado que el vidrio). Asegúrate que tu punto limpio los reciba.
  • Los envases de yogurt no pueden reciclarse, ya que las etiquetas tienen un pegamento que impide que se puedan reciclar. Esto generó la campaña “A dónde va mi envase” que busca mover a las empresas productoras de yogurt a buscar mejores alternativas de embalaje.
  • Las botellas plásticas de aceite no se pueden reciclar. Siempre prefiere las de vidrio, ya que el plástico absorbe el aceite, el que se libera al agua usada durante el proceso de reciclaje, contaminando todo el material reciclado.
  • Los vasos para café están forrados con una lámina de plástico que no puede separarse del papel por lo que no se pueden reciclar. Por eso lleva siempre tu vaso reutilizable, ya hay cafeterías como Starbucks que venden sus propios vasos reutilizables, por lo que sería muy inconsecuente que no te dejen usar el tuyo!
  • Los remedios o medicamentos caducados: estos califican como residuos peligrosos y deben disponerse de manera apropiada. Los medicamentos vencidos pueden contaminar el agua potable, alterar ecosistemas y generar resistencia a algunos microorganismos (entre otros efectos). Asegúrate que tu punto limpio los reciba y si tienes dudas pregunta en tu farmacia. La farmacia Salcobrand tiene “Puntos Celestes” donde reciben medicamentos y envases vacíos de inhaladores.

Con estos simples pasos evitamos que millones de toneladas de recursos – que sirven como materias primas – terminen enterradas en la tierra o en algún lugar en el mar y dejamos de echar mano a los recursos de las próximas generaciones.

 

 

 

Caldo de verduras

Cocinar es lo que más me gusta hacer y mientras más conocimientos tengo sobre la cocina menos soporto los sabores artificiales. Uno de los básicos de la cocina son los caldos, ya que sirven de base para muchas preparaciones (sopas, cremas, salsas, risotto, pastas, quinoa etc). En el supermercado encuentras muchas opciones de caldos artificiales de distintos sabores y marcas (Maggi, Knorr, Gourmet, etc) y si lees los ingredientes te darás cuenta que muchos de ellos tienen “acentuantes del sabor” o nombres similares, lo que no es más que un polémico ingrediente llamado Glutamato Monosódico (GMS), un saborizante artificial presente en caldos y comida instantánea envasada, respecto del cual se siguen discutiendo sus efectos en la salud de las personas  ya que se ha relacionado con la obesidad, diabetes, adicción, afectación de la fertilidad, cáncer, entre otros.

Si bien su uso es legal y no hay un estudio concreto que relacione al GMS con estas enfermedades, yo prefiero evitar ingredientes artificiales. Por esto, hago mi propio caldo:

La preparación de este caldo es super fácil y consiste en lo siguiente:

  1. Cada vez que cocino y uso cebolla, zanahoria, apio, cebollin, pimentón, ajo, cilantro, perejil etc (cualquier verdura aromática y con sabor), separo las cascaras, restos, raíces etc y las voy  guardando en una bolsa en el freezer.
  2. Cuando mi bolsa esta llena (1/2 kilo aprox.), pongo todo el contenido en una olla grande con 3 litros de agua y lo pongo a hervir a fuego fuerte. Cuando rompe el hervor, bajo el fuego a la mitad y lo dejo reducir (hasta obtener 1/3 de la mezcla original) por 2 horas aprox.
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  3. Para usar mejor la energía, aprovecho de cocinar otras verduras con una vaporera que pongo sobre la olla.IMG_5369
  4. Una vez que ha reducido, cuelo la mezcla para obtener el caldo (las cáscaras las meto al compost), y lo dejo enfriar. Una vez frío, hago pequeñas porciones del caldo y las congelo para usarlas en mis preparaciones. Este caldo es ultra concentrado, tienen mucho sabor, por lo que te recomiendo porcionarlo en raciones chicas. Puedes usar las cubetas para hielo y con eso ir agregando cubos de caldo a tus comidas.

 

Residuos orgánicos: qué hago con ellos ?

Si efectivamente miraste tu basurero, te habrás dado cuenta de que la mayoría de tus residuos son orgánicos, provenientes de productos vegetales y animales. La mayoría se generan en la cocina y en Chile, forman casi el 50% de los residuos domiciliarios, que se van a la basura.

Sabes qué pasa cuando tiras tu basura orgánica al basurero?

  • Va a llegar al relleno sanitario, vertedero o basural. Cuando son dispuestos en vertederos, se pudren por la falta de oxígeno, generando gas metano. El metano tiene un potencial 21 veces mayor que la del dióxido de carbono (CO2) para atrapar el calor en la atmósfera, por lo que contribuye 21 veces más al calentamiento global. Esto ubica a los vertederos dentro de las 3 principales fuentes de generación de gas metano en el mundo, junto con la agricultura y la minería del carbón.
  • Contaminación el agua y del suelo producto de la generación y/o filtración de percolados (residuo líquido producto de la descomposición y compactación de la basura). En los rellenos sanitarios, los percolados son tratados para luego ser descargados a los cursos de agua (ríos, lagos, mar). Estos líquidos pueden filtrarse y contaminar el suelo y las napas subterráneas.
  • Generan un gran volumen de basura, lo hace que se ocupe mayor espacio en rellenos sanitarios, vertederos y basurales, aumentando el costo para las municipalidad al disponer de ellos.
  • Se pierde un gran fertilizante natural llamado compost.

Sí, así de contaminante es tirar tus restos orgánicos a la basura!

Compostaje: perfección de principio a fin.

Hablo de residuos orgánicos y no de basura orgánica porque para mí la basura no existe. Casi no genero basura y siempre encuentro una forma de darle una nueva vida a las cosas que pudieron terminar en el vertedero. En el caso de los restos orgánicos, esa nueva vida se llama compost.

El compost es un fertilizante natural resultante de la descomposición de la materia orgánica a través de un proceso natural de fermentación. Este proceso se llama compostaje (con la ayuda del oxígeno) o vermicompostaje (por medio de lombrices), y la gracia del compost es que es capaz de reemplazar los pesticidas y químicos en el cultivo de alimentos (revisa la lista de los alimentos más contaminados), ayudando además a mejorar la calidad del suelo – que constituye un recurso natural al igual que el agua y el aire, y al que en general no le prestamos mucha atención-.

Para mí, el compostaje es el ejemplo perfecto de consumo circular!

Opciones reales de compostaje en Chile:

Reconozco que en Sydney la municipalidad me hace la vida más fácil ya que tengo un basurero diferenciado para residuos orgánicos, los que son operados por una empresa que hace compostaje a gran escala, la que luego usa el compost para reforestación.
Éste fue un paso clave en mi transición a basura cero, porque una vez que separé mi basura orgánica, mi basurero prácticamente se vació y además puede eliminar las bolsas plásticas para botar la basura (uso bolsas de papel de diario que puedes aprender a hacer aquí) ya que no tengo basura “húmeda”.

Pero Chile no está tan lejos del modelo Australiano y algunas municipalidades ya están implementando este sistema, como la Municipalidad de Futaleufú, que desde octubre del año 2016, cuenta con un programa de recolección diferenciada de residuos. Este sistema es muy parecido al Australiano, y hasta aplica multas a quienes no separen su basura correctamente y hagan un uso distinto de los contenedores que les entrega la Municipalidad.

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Contenedores que entrga la Municipalidad de Futaleufú.

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Pero no todo se ve tan lejano! Las Municipalidades de Providencia, Puente Alto y La Reina, se encuentran en proceso de firmar un convenio para la recolección y tratamiento de residuos orgánicos a través del proyecto de Urbanátika: las “composteras inteligentes” que permiten hacer compost en tiempo récord y quienes se inscriban, podrán disponer sus residuos orgánicos en bolsas compostables (que se entregarán a los inscritos), los que serán retirados desde las casas por la Municipalidad y serán transformados en compost, el que se usará para reforestar (que tanta falta nos hace!). Se estima que el plan piloto comience a funcionar a fines de noviembre de 2017.

En todo caso, más vale averiguar en tu municipalidad cuáles son tus opciones para disponer material orgánico. Por ejemplo, haciendo este post descubrí que la Municipalidad de Providencia, desde el año 2014, ha implementado el programa Recicla Orgánico a través del cuál la gente se inscribe y te instalan una compostera en tu casa, te capacitan y le hacen seguimiento a tu compost (yo viví 4 años en Providencia y nunca me enteré).

Por otro lado, si eres motivado y quieres hacer tu propio compost, en la tienda Compostera encontrarás distintas opciones para casa y departamento.  Para hacer este post le escribí a Pamela, la dueña de la tienda, quien muy pacientemente me explicó todo el proceso de vermicompostaje y como ésta es la mejor opción si vives en departamento, ya que son las lombrices las que hacen todo el trabajo, y la compostera a penas necesita mantención. El compost lo puedes usar en maceteros o en el jardín y por último, si no te interesa el compost, lo puedes regalar a alguien que lo necesite.

Si te decides a armar tu propia compostera, el Ministerio del Medio Ambiente tiene un “Manual de la casa verde” en que explica paso a paso como hacerlo.

En mi experiencia, puedo dar fe que el compostajeFullSizeRender.jpg en departamento funciona!. En la cocina de mi oficina (que no tiene ventanas y es de 2 metros cuadrados) tenemos la compostera que se ve en la foto, que ocupa un espacio mínimo (hay 2 en la cocina para ir rotando cuando están llenas), en ella ponemos nuestros residuos orgánicos y sobre ellos una capa de una mezcla de fertilizante fermentado que acelera el proceso de descomposición –no tiene absolutamente nada de olor– y cuando está llena, una de las abogadas se lo lleva a su casa y lo entierra en su jardín. Este tipo de compostaje se llama Bokashi.También puedes buscar la opción de depositar tus residuos en huertos IMG_5346.JPGcomunitarios en tu barrio o comuna. Así lo hacía yo en Sydney antes de darme cuenta de que la municipalidad retiraba también mis residuos orgánicos. Para esto, congelaba mis residuos orgánicos (algunos de ellos todavía los congelo para hacer mi rico caldo de verduras) y una vez a la semana los llevaba a algún huerto urbano cercano. Una buena idea es instalar una compostera común en edificios que tengan jardines, para que todos los vecinos puedan compostar.

En Chile las comunidades, barrios y comunas ya se están organizando para compostar residuos orgánicos -como por ejemplo- el proyecto Compóstate! que busca enseñar a los vecinos a compostar y que se unan en la recolección de materia orgánica. Así, lo han hecho también los Valdivianos sin Basura, que trabajan en una cooperativa para manejar los residuos orgánicos e inorgánicos, haciendo además talleres de educación ambiental.

Como dije en post anteriores, la transición a basura cero necesariamente implica abrir tu mente a nuevas alternativas, y el compostaje es una de ellas. Si logras compostar correctamente, habrás avanzado la mitad del camino a la vida sin basura!

Alternativas con sentido.

Buscando el nombre para este post, me di cuenta de las razones que tuve para elegir este estilo de vida. Entre muchas, la más importante es que la cultura de lo desechable simplemente no me hace sentido. El plástico – además de sus componentes tóxicos- es uno de los materiales más resistentes que existen, y en general está diseñado para terminar en la basura después de un solo uso. Esto te hace sentido? A mí no.

Vivir basura cero implica abrir tu mente a nuevas opciones de consumo. Si un producto no satisface mis requerimientos como consumidora, entonces busco uno mejor. Para mí el cuidado del planeta y de mi salud es prioridad, y ello me llevó a buscar nuevas alternativas y soluciones.

El reemplazo de productos tradicionales que nos ofrecen los supermercados normalmente no es tarea fácil y el cambio a basura cero requiere un poco de investigación para encontrar nuevas alternativas que permitan reducir o derechamente eliminar residuos plásticos e ingredientes tóxicos.

Ya mencioné en el segundo post algunos básicos que pueden reemplazarse fácilmente por productos reutilizables y que te ayudarán de manera práctica, eficiente y eficaz a reducir una buena parte de tu basura. Pero, ¿Qué pasa cuando lo que queremos reemplazar no es tan básico? Para esto, te recomiendo revisar tu lista de supermercado y empezar a buscar nuevas opciones. No se trata de reemplazar todo “de una” porque es imposible y – como dije- este paso requiere investigar y probar nuevos productos.

Yo comencé por lo que usualmente compro y luego, de a poco, fui reemplazando algunas de las cosas que repongo menos seguido. Una vez que reemplacé mis compras normales, empecé a anotar en el calendario todas las veces que vaciaba mi basurero y el resultado fue increíble. Pasé de sacar la basura una o dos veces por semana a sacarla casi una vez al mes. Te aseguro que cuando veas los resultados no habrá vuelta atrás y cada vez que decidas botar algo al basurero lo pensarás dos o tres veces.

Buscando alternativas:

En el post pasado mencioné que, por ahora, sólo me referiré a la cocina, y el baño lo dejaré para más adelante. Acá te dejo algunos consejos y alternativas de productos más amigables con el medio ambiente que en su mayoría permiten prescindir de envases y empaques, son más sanos, ayudan a productores locales y emprendedores y TODOS EXISTEN EN CHILE!

1.- Compra a granel:

• Para las compras a granel te recomiendo juntar un buen montón de bolsas reutilizables y Version 3frascos para guardar. Yo intenté hacer bolsitas reutilizables con unas fundas de almohada que estaban viejas, pero mi nulo talento para la costura me obligó a comprar un pack de bolsitas de algodón de diferentes portes.

Bolsas y bolsitas reutilizables puedes encontrar en:

Ecobags Chile, tiene distintas opciones de packs de bolsas para supermercado, super resistentes y muy fáciles de transportar, ya que se enrollan sin ocupar mucho espacio. Puedes dejarlas en tu auto y usarlas cuando vayas a comprar. Su diseñadora es de Quillota y me respondió todas mis dudas sin problemas!

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Green Dharma, encontrarás bolsas de malla de algodón orgánico, especiales para frutas y verduras. Estas son las yo más uso.

Mantita Primavera, tiene bolsitas de algodón perfectas para comprar a granel. Son  parecidas a las que me compré acá en Australia y yo las uso para comprar legumbres, arroz, granos y semillas. Además tiene filtros reutilizables para hacer leches vegetales.

Mucha gente prefiere seguir usando bolsas plásticas para botar la basura, pero ya te mostraré en el siguiente post que esto ya no será necesario una vez que logras organizar la basura.

En el caso de los frascos, yo reutilizo los de vidrio y además compré una buena cantidad en una tienda de decoración, ya que vienen con un sistema de cerrado mucho más hermético (son los de la foto de la portada del Blog).

Además de reducir mi consumo de plástico, este sistema me ha ayudado a terminar con una plaga de polillas que tenía en mi despensa (que también la tenía cuando vivía en Chile) y que muchas veces me obligó a a botar cantidades de comida infestada por los gusanos.

•Productos que se venden a granel:

Frutas y verduras: en mi lista de supermercado, las frutas y verduras ocupan el lugar número UNO. Como dije, la mayoría de las cosas que como las preparo yo desde cero y con ello me evito comprar cosas que contengan ingredientes que apenas puedo pronunciar. La mayoría de los supermercados vende frutas y verduras a granel. Acá volveré a los tips que les di en los post pasados, recalcando los siguientes:

Compra en ferias y mercados. Los productos son mucho mejores, la diferencia se nota. Es importante saber de dónde viene tu comida y te aseguras que no ha estado en frigoríficos por largo tiempo y no han perdido los nutrientes. IMG_4749.jpg
Lleva siempre tu propia bolsa reutilizable. Pesa los productos sin la bolsa, y pega el sticker con el precio al final sobre la tela de la bolsa.
➢ Si no tienes la bolsa, pesa los productos y pega el sticker en sólo uno de ellos.
➢ Si el supermercado te pone problemas, guarda las bolsas plásticas del mismo supermercado y reutilízalas la próxima vez.

Legumbres, arroz y granos: también hay opciones a granel, como en La Vega, las ferias o mercados, y hasta algunos supermercados venden legumbres a granel (lo vi en Tottus del Parque Arauco). También he visto algunas tiendas en internet que te recomiendo visitar como “La Cosecha Justa” y el “Emporio La Granel”. Ambos hacen envíos a domicilio!

Quesos, pollos, carnes , fiambres y pescados: los mercados y supermercados venden estos productos a granel y si llevas tu propio envase -en general- no ponen ningún problema en poner ahí lo que necesitas y pegar el precio en la tapa del envase. Recuerda que muchas veces las bandejas que usan supermercados son de plumavit, hecha de poliestireno, material tóxico cancerígeno.

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2. Reemplaza servilletas de papel por servilletas de género:

Este paso es realmente fácil. Al principio es raro, pero te acostumbrarás rápido. Te recomiendo comprar servilletas con diseños o colores que disimulen las manchas, además hay argollas de colores que se usan para distinguir la servilleta de cada uno en la casa. También, como dije al principio, reemplacé la toalla nova por la tela de una funda de almohada vieja, de la que saqué varios pedazos que simplemente meto a la lavadora y vuelvo a usar. También puedes usar toallas viejas, que funcionan mucho mejor.

3. Deshazte del plástico para envolver:

Más conocido como “alusa plast”, en mi cocina fue reemplazado por unos prácticos pañitos de algodón cubiertos por cera de abeja (que acá en Australia son muy populares) y en Chile las encuentras en Bumi Lifestyle, y se pueden encargar por email, Facebook o Instagram. Otra alternativa es guardar los restos de comida y otros en envases con tapa e intenta evitar que el plástico esté en contacto con tu comida. (Yo guardo los restos en frascos o tapper de vidrio con tapa).

4. No más esponjas:

Las esponjas son lo peor, no duran nada y se desarman en pequeños pedacitos de plástico que se van por el lava platos y probablemente llegarán al mar. Yo reemplacé mi IMG_5094.jpgesponja para lavar platos por este cepillo de fibra de coco que compré hace ya casi 5 meses y está como nuevo. La parte de fibra es compostable y el mango es reutilizable. Este cepillo de coco lo encuentras en la tienda miobio. Otras opciones, para la loza, son las esponjas vegetales que puedes encontrar, por ejemplo, en Lufas Chile, que también son compostables.

5. Usa lava lozas, detergentes y limpiadores biodegradables:

Los ingredientes tóxicos de productos de limpieza también son residuos y contaminan el aire, el suelo y el agua. Evita que estos residuos lleguen al mar y que afecten además la salud de las personas y ecosistemas. Si no te llama la atención hacer tu propio detergente, te recomiendo revisa la marca chilena Free met, creada por dos mujeres chilenas y que ofrecen distintos tipos de detergentes sin ingredientes tóxicos, no testeados en animales y que además están disponibles en regiones. También encuentras un detergente muy versátil llamado Saponina de Quinoa, que lo descubrí en la tienda online “Compostera” y sirve para la loza, la ropa y el piso.

Yo hice mi propio limpiador multiuso a base de bicarbonato de sodio y vinagre que todavía estoy probando y ajustando las medidas así que cuando esté segura de los resultados les entrego la receta.

Estos son sólo algunos ejemplos de productos que puedes reemplazar en tu cocina. Las opciones son infinitas sólo es cosa de averiguar un poco. Las cosas que mencioné pueden parecer más caras que las convencionales pero te durarán mucho más, lo que a la larga será mucho mejor para tu bolsillo y definitivamente más amigable con el medio ambiente y tu salud. Además son todos productos hecho en Chile, lo que reduce tu huella de carbono y ayuda a nuevos emprendedores.

 

Analiza y Organiza

Una vez que me interioricé con las 5 R’s, empece a buscar alternativas para rechazar, reducir y reutilizar, yendo de lo más general a los detalles.

En una casa promedio, la mayoría de la basura se genera en la cocina y en el baño. Como vamos a ir por partes, el baño lo dejaré para más adelante y empezaré con la cocina.

Reducir la basura en la cocina no es difícil pero  necesitas primero saber qué consumes, cuánto consumes y por qué lo consumes. Muchas veces vamos al supermercado en modo “automático” y compramos cosas que no necesitamos, cosas que no son la opción más sana ni sustentable, y muchas veces no calculamos bien las cantidades, lo que nos lleva inevitablemente al horrible desperdicio de alimentos.

Para poder comprar de manera inteligente, sana, sustentable y en la proporción correcta, la clave está en analizar y organizar las compras. Debo confesar que soy extremadamente (y no estoy exagerando) desordenada y desorganizada, pero al menos ahora, con mi nuevo sistema, aprendí a organizarme con las compras y con esto ahorro tiempo, plata, basura y desperdicio de comida. Si yo lo logré, cualquiera lo puede lograr.

Aquí te dejo los mini pasos para llegar a esa organización que tanta tranquilidad ha traído a mi vida!

1.- Analiza tus compras:

Esto dependerá simplemente de los hábitos alimenticios de cada persona o familia, pero lo típico, es comprar productos que vienen en envases plásticos, botellas, cajas o latas.

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Es importante tener en cuenta que reducir tus residuos implica necesariamente llevar una vida más sana y dejar de lado productos procesados que inevitablemente utilizan envases, que tienen ingredientes tóxicos o desconocidos y que no son la alternativa más saludable ni sustentable. Personalmente nunca me han gustado los sabores artificiales, así que la mayoría de los productos los preparo yo en mi casa desde cero (como mi salsa de tomates en conserva), evitando ingredientes que no conozco y que  muchas veces a penas puedo pronunciar.

Cuando analices tus compras, calcula también las cantidades. Esto es algo que me costó  mucho lograr. Antes de planificar bien mis compras, mucha de mi comida terminaba pudriéndose en el refrigerador hasta llegar al basurero. Lo que comencé a hacer (y sigo haciendo hasta el día de hoy) es lo siguiente: al momento de comprar comida tengo una lista con 2 secciones: los alimentos que duran más ( o no perecibles), como arroz, tallarines, harina, azúcar, café etc. y los que no duran tanto, como: verduras, frutas, carnes, lácteos, huevos etc.

• Los que duran más los compro SOLAMENTE CUANDO SE ME ACABAN, así me ahorro espacio en mi despensa, me aseguro que no va a quedar ningún envase perdido por atrás que eventualmente va a vencer y terminar en la basura, evito el desperdicio de comida y me ahorro la plata de comprar uno nuevo reemplazando al que ya venció.

• En el caso de las fruta, verduras, lácteos y demases que no se conservan por tanto tiempo, comencé comprando menos cantidad pero más seguido, hasta que logré encontrar la proporción perfecta. Prefiero darme la lata de ir a comprar más veces que mirar con pena mi basurero con comida perdida.

Ambos productos los compro a  granel, evitando los envases y comprando la cantidad que realmente necesito.

Finalmente, hay que considerar que los residuos no son generados sólo a partir de envases, también los productos de limpieza y detergentes tienen ingredientes dañinos para nosotros – dejando restos en nuestra casa y en nuestras cosas- y para el medio ambiente – cuando los elementos tóxicos quedan  suspendidos en el aire o se van por la cañería hasta llegar al mar.

2.- Mira tu basurero: Como es lógico, tu basura dependerá de tus compras. Debes tratar de evitar que la mayor cantidad de residuos llegue finalmente al basurero.

Analiza qué parte de esa basura pudo ser evitada desde un principio, qué cosas se podrían re utilizar, separa lo que pueda reciclarse y si tienes opción de compostar anda dejando de lado los residuos orgánicos (una vez que separas los residuos orgánicos tu basura se reduce increíblemente y además no necesitarás más bolsas plásticas para botar el resto de tu basura, ya que las podrás reemplazar forrando tu basurero con papel de diario).

Mientras más sano es tu estilo de vida, mayor será tu basura orgánica (que demora menor tiempo en descomponerse) y menor será tu necesidad de comprar productos procesados cuyos envases terminarán – si tienes suerte- en la basura (recordemos que muchas veces llegan a micro basurales, vertederos ilegales, al mar, se vuelan, etc).

3.- Una vez con la idea de lo que consumes y los tipos de residuos que generas, busca alternativas al uso de plásticos y envases:

Para esto, voy a insistir en la compra a granel, ya mostraré que comprar a granel no es imposible y tiene muchos beneficios. Así evitarás el uso de envases y podrás reusar los que ya tengas, evitando además el desperdicio de alimentos. Por otra parte, si lo que realmente necesitas, no está disponible a granel, preocúpate de elegir envases reciclables y obviamente de reciclarlos.

Se trata de ser responsables con nuestro estilo de vida, por lo que debemos buscar alternativas más amigables con el medio ambiente, cambiar ciertos hábitos de consumo o ya – si no puedes con ninguna de las anteriores- entonces al menos asegúrate que la basura que no pudiste rechazar, reducir o re utilizar, se recicle y que no termine en el mar o en donde no debe.

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Foto sacada de Multipix.com

Salsa de tomate en conserva

Sabes cuáles son los ingredientes de la salsa de tomates que compras en el supermercado? Nunca son sólo tomates, siempre tienen colorantes, preservares u otros.  Así que para evitar ingredientes que no sé lo que son y  envases que no se pueden reciclar o reutilizar, decidí hacer mi propia salsa de tomates.

En mi verdulería hay una sección de frutas y verduras que venden más baratas porque son “feas” o porque están a punto de morir. Ahí compro mis tomates, mucho más baratos y con sabor real a tomate (no ese blanco, harinoso con sabor a nada 😖).

La salsa de tomates me dura entre 2 y 3 meses dependiendo de la cantidad que haga, pero he aprendido a hacer conservas, así que hago salsa una vez cada 2 meses o cuando se me acaba.

Para esta receta, usé 1.5 kilos de tomate e hice 5 conservas de 370 gr. cada una:

Ingredientes:

  • 1.5 kg. de tomates maduros
  • aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 2 varas de apio
  • media taza de hojas de albahaca
  • Una cucharada de aceto balsámico.
  • 3 hojas de laurel.
  • Sal y pimienta a gusto.

Preparación: puede ser en sartén o al horno.

En sartén:

En un sartén, calienta un poco de aceite de oliva y saltea la cebolla, el apio y la zanahoria (picados en cuadritos) hasta que la cebolla esté transparente. Agrega los tomates cortados en dados y los dientes de ajo cortados en cuartos. Cocina hasta que los tomates estén deshechos y agrega el aceto, la albahaca, las hojas de laurel, la sal y la pimienta. Cocina a fuego bajo por 15 minutos, retira del fuego, saca las hojas de laurel y procesa la mezcla en la juguera.

Al horno:

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Poner todos los ingredientes picados en cubos o cuartos, en una fuente para horno, agreagando un chorro de aceitede oliva al final . Deja cocinar por 20 min a 180 grados o hasta que los tomates estén deshechos y jugosos. Procesa todo en la juguera.

Para la conserva:

  • En una olla grande, hierve los frascos de conserva con sus tapas por 10 minutos, poniendo un paño de cocina al fondo de la olla para evitar el roce de los frascos. (Asegúrate que el agua cubra todos los frascos).IMG_4290
  • Llena los frascos con la salsa de tomates y cierralos fuertemente. En la misma olla con agua, hierve los frascos cerrados (ahora con la salsa de tomate en su interior) por 40 minutos a fuego medio – bajo.
  • Deja enfriar los frascos en la olla y cuando estén fríos, ponlos boca abajo en una mesa y déjalos así por una hora. Si alguno de los frascos chorrea, entonces no quedó herméticamente cerrado y deberás usar esa salsa primero.
  • Otra forma de asegurarte que los frascos se han cerrado herméticamente es cuando la tapa del frasco no está levantada y al presionarla no hace ningún ruido.
  • Con un marcador permanente, anota la fecha de la preparación de la salsa en la tapa, y así sabrás hasta cuando la puedes consumir.

Con este método de conserva, puedes guardar la salsa de tomates hasta por 6 meses.

 

 

Los cinco pasos claves de la vida sin basura.

Luego de usar mi bolsa a rayas por un tiempo, comencé a sentirme bastante “doble estándar” o hasta “hipócrita” – por así decirlo- al ver que en cada ida al supermercado la llenaba de paquetes plásticos o de envases que terminarían de todas maneras en el basurero.

Decidí entonces ir un poco más allá, y tomarme mi nuevo estilo de vida más en serio, sin dejar de ir paso a paso. En mi búsqueda por nuevas alternativas, di con Bea Johnson quién escribió el libro “Zero Waste Home”, una guía práctica en que muestra de manera sencilla – y real- los pasos que puedes seguir para lograr el objetivo.

En su libro, ella habla de las 5 R’s como pasos básicos e imprescindibles para terminar con la generación de basura. Algunas de las R’s ya son conocidas (y yo sé que las hemos escuchado hasta el cansancio), pero vale la pena mirarlas otra vez, y ojo que el orden es FUNDAMENTAL, ya que una te llevará a la otra:

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1.- Rechazar (Refuse): Según Bea Johnson, existen dos tipos de consumo; el directo -cosas que compramos nosotros directamente- y el indirecto, aquello que llega a nuestras manos por otras razones y que son cosas innecesarias que terminarán en la basura de todas formas. Por ejemplo, las muestras gratis, la publicidad que reparten en la calle o que adjuntan a diarios y revistas, esos papeles de más como la boleta de una compra, que viene con el comprobante de la tarjeta de crédito, el ticket de cambio, el cupón de descuento que nunca usamos etc, etc, etc. En esta categoría caben también los desechables básicos que ya vimos como vasos, botellas, tapas, bolsas, bombillas (nada más inútil y masivo que la famosa pajita).

También, por ejemplo, frutas y verduras con doble empaque, para qué? es eso realmente necesario? si para algo tienen cáscara!. Rechazar es decir que no a todo este tipo de cosas que se nos presentan, indirectamente, que representan un derroche de recursos y un aumento innecesario de nuestra basura y frente a las cuales tenemos la opción de elegir una alternativa razonablemente más amigable con el medio ambiente o derechamente RECHAZAR.

2.- Reducir (Reduce): Todo aquello que necesitas y no puedes rechazar. Este paso se refiere al consumo directo, que depende de nosotros. Reducir implica ajustar tus hábitos de consumo a las cantidades y productos que realmente necesitas, así como también preferir productos que no generen residuos de ningún tipo, como comprar ropa de mejor calidad y más durable, comprar a granel – ya veremos alternativas para esto-, preferir la bicicleta y evitar generación de gases efecto invernadero, preferir libros, revistas y diarios en versiones digitales… se te ocurren más alternativas?

3.- Reutilizar (Reuse): Aquí está la clave del sistema y va de la mano con el paso anterior.  Es demasiado caro e inútil el comprar-botar-comprar. Opciones reutilizables hay miles y ya hemos visto las más básicas (más adelante mostraré otros no tan básicos).

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Reutilizar también implica reparar: la gente (y en esto me incluyo) suele caer en la trampa de las cosas baratas y de mala calidad, preferir cantidad v/s calidad. Muchas veces he comprado cosas que no duran nada y que terminan en la basura porque sale más barato comprar uno nuevo. ERROR! es mil veces más caro que comprar cosas de buena calidad y que podrían repararse a un precio razonable. Lo mismo aplica para el consumo de la ropa, lo que ha generado las escalofriantes estadísticas derivadas del “fast fashion” (también dedicaré un post a este apasionante tema).

En mi caso, lo que más reutilizo son los envases de vidrio. Los de plástico también los uso en algunos casos pero he tratado de evitar que lleguen a mi casa desde un principio ya que algunos tipos de plástico pueden ser tóxicos, pero pueden reutilizarse en caso que no tenga contacto con la comida (por ejemplo para hacer maceteros o guardar productos que no sean comestibles).

4.- Reciclar (Recycle): La importancia del reciclaje está en que le agrega valor a ciertos productos que pueden tener una segunda vida útil, contribuyendo con esto a un modelo de consumo circular, en contra posición a un consumo lineal, basado en extraer-producir-desechar. Chile es uno de los países con la tasa de reciclaje más baja de Sudamérica, en que a penas alcanza el 10% (según datos entregados por el Ministerio del Medio Ambiente, a propósito de la nueva ley de reciclaje, y que puedes revisar aquí), los que terminan enterrados en vertederos o basurales generando una gran pérdida de materias primas que podrían utilizarse para generar nuevos productos y menos basura.

De todas formas, rechazar y reducir siguen siendo más importantes que reciclar, ya que el reciclaje implica de todas formas un gasto de energía y recursos que muchas veces podríamos evitar.

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5. Compostar (Rot): El compostaje consiste, a grandes rasgos, en devolver los residuos orgánicos al suelo (recurso natural gravemente afectado por las prácticas actuales de cultivo), los que servirán de abono para una próxima producción. Aunque reconozco que compostar no es fácil, si se realiza de manera correcta, constituye la forma más perfecta de eliminación de residuos, ya que, como lo mencioné respecto del reciclaje, el compostaje es el mejor ejemplo de modelo de consumo circular (es un “win win” perfecto). Más adelante me referiré en detalle al compostaje, pero es importante dejar en claro que contribuye de manera determinante en la reducción de tu basura (ya que los residuos orgánicos son mayoría en el basurero) y en la no generación de gases efecto invernadero provenientes de su descomposición en rellenos sanitarios, vertederos y basurales, así que les recomiendo empezar a considerarlo seriamente.

Rechazar, reutilizar y reducir van de la mano y uno lleva al otro. Por ejemplo, mi botella de agua: cuando la reutilizo, estoy rechazando comprar una botella plástica nueva y con esto – además de ahorrarme las lucas- reduzco el uso innecesario de plástico que terminará en el basurero. ¿Fácil cierto?

¿CÓMO VIVIR CERO RESIDUO Y NO MORIR EN EL INTENTO?

Como ya expliqué en el post pasado, el primer paso para lograr el cambio es encontrar esa conexión entre nuestro estilo de vida y sus consecuencias para el planeta. En este punto, el uso de envases, bolsas, empaques y botellas desechables no tiene sentido, y ya tenemos motivación suficiente para dar el siguiente paso:

Primero: NO a las bolsas plásticas.

Hace muchísimo tiempo que no uso bolsas plásticas para comprar. Sólo se usan por un rato, no son reciclables, muchas terminan en el mar y son fácilmente reemplazables. Todos sabemos que son completamente innecesarias así que mi recomendación es dejar de usarlas hoy (ya las están prohibiendo en muchas comunas así que para qué esperar que la prohiban en la tuya). En mi caso, tengo una bolsa de género re utilizable en mi cartera SIEMPRE!. La bolsa que tengo es de un porte razonable y elegí un material que sea fácil de doblar y liviano y la verdad es que ocupa casi el mismo espacio que mis llaves.

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Segundo: CHAO a la botella de plástico.

Lo segundo que reemplacé fue mi botella de agua. Este puede ser el momento de dejar las bebidas y jugos artificiales que no aportan en nada y así tener una botella  para rellenar GRATIS en cualquier parte. Dar con la botella adecuadIMG_3601.JPGa me costó un poco ya que al principio cometí el grave error de comprar botellas de plástico para rellenar. Horrible! El agua queda con sabor a plástico y la botella dura la nada misma y termina en el basurero. La mejor opción -para mi gusto – fue una botella de acero inoxidable, sin materiales tóxicos que se traspasen al agua, es súper liviana, el agua no se calienta y sólo tiene sabor a agua, y lo mejor: dura años. (La marca Kleen Kanteen para mi gusto es de las mejores, las venden en tiendas de artículos outdoor y la he visto también en algunas tiendas de diseño).

Tercero: NO MAS vasos desechables. 

Luego de ver basureros repletos de vasos vacíos, decidí buscar un vaso re utilizable para el café (que obviamente sirve para cualquier bebida caliente). Los vasos desechables duran en la mano como máximo 10 minutos, LA MAYORIA NO SON RECICLABLES (aunque sean de papel) y- por lo que he observado- se encuentran en los basureros en enormes cantidades. Además, paso el dato que los vasos de plumavit son los más tóxicos de todos, ya que al entrar en contacto con el calor liberan un tóxico llamado poliestireno, con efectos cancerígenos (ojo que eso también aplica a las bandejas de comidas como carnes y pollos del mismo material).

FullSizeRender-2.jpgAl igual que la botella, el vaso adecuado puede ser difícil de encontrar ya que no es ninguna gracia chorrear por todas partes, pero opciones hay muchas y en general los encuentras en tiendas outdoor o de diseño. Cada vez que compro café, alguien me pregunta por mi vaso y aprovecho de pasar el dato. Una excelente opción es cuando entrego el vaso para que me hagan el café, les pido que me agreguen endulzante o azúcar (que lo tienen ellos en un contenedor), así al final ahorras el vaso desechable, la tapa de plástico, el sobre de azúcar o endulzante y el palito o cuchara desechable para revolver.
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Así mi vaso, mi botella y mi bolsa los llevo siempre en mi cartera y me han ayudado a eliminar para siempre el uso de basura que sólo duran un par de minutos en las manos y que terminarán por años bajo tierra (en el mejor de los casos) o en el mar, así que mejor evitarlos desde un principio.